Tartaletas de queso / Recetas para el día de la madre



Durante unos días tuve la duda de si publicar o no esta receta porque se puede hacer mucho mejor ;) Lo de dibujar nunca ha sido lo mio, y menos tener que hacerlo con un palillo... Yo nunca haré galletas decoradas, me encanta verlas y en muchas ocasiones me quedo totalmente embobada con ellas pues hay auténticas preciosidades, pero sé, soy totalmente consciente de que a mí no me quedarían bien. No soy que digamos una persona torpe, pero el dibujo no es lo mio, hay que ser realistas :) Ya hace tiempo que tengo esta receta en pendientes (y aquí también podéis ver otros modelos por si necesitáis ideas.) Así que me puse a experimentar y este ha sido el resultado. Debo deciros que son prácticamente de bocado y que se comen como las pipas, están, ricas no, lo siguiente, tanto es así que volaron en el mismo día.

Vayamos con la receta...



Para la masa de las tartaletas:
  • 250g de harina
  • 100g de azúcar glas
  • 80g de mantequilla blanda
  • 1 huevo mediano
  • 1/2 cucharadita de levadura química (Royal)
  • Una pizca de sal.
Para la crema de queso del relleno:
  • 300g de queso crema frio
  • 50g de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo o ralladura de limón
  • Una pizca de sal
Además:
  • Mermelada (de vuestro sabor preferido)
  • Colorantes.
Preparación:

Comenzamos preparando las tartaletas y para ello tamizamos la harina con al azúcar y la sal. Añadimos el resto de los ingredientes ( la mantequilla la añadimos en trozos) y con la yema de los dedos vamos uniendo todos los ingredientes. No amasaremos demasiado, solo lo justo y necesario para que todos los ingredientes se unan y formen una masa. Una vez conseguida, la envolvemos en papel film y la introducimos 30 minutos en el frigorífico. Extendemos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y la cortamos con un cortapastas (que guarde una forma circular) a nuestro gusto. Cubrimos la parte exterior de un molde para mini magdalenas con la masa y la apretamos ligeramente para que se adhiera y a continuación la cubrimos con otro molde exactamente igual, así también nos quedará decorada la parte exterior de las mismas, con los dedos hacemos presión como si intentáramos unir los dos moldes, para que la masa quede bien fijada y definida. Las hornearemos boca abajo durante unos 12 minutos a horno precalentado a 160ºC. Una vez frías, retiramos los moldes (Salen sin mayor dificultad) Reservamos.


Es el momento de preparar el relleno y para hacerlo solo tenemos que mezclar todos los ingredientes. Una vez listo, separamos pequeñas cantidades de esta crema en tantos colores como vayamos a utilizar. Cogemos una tartaleta, le ponemos una cucharadita de mermelada en el fondo y cubrimos con la crema del relleno sin colorear, ahora con ayuda de un palillo y mojándolo en la crema coloreada procedemos a decorarlas a nuestro gusto. En imágenes un par de ejemplos...



Una vez decoradas todas nuestras tartaletas las horneamos a horno precalentado a 160ºC con calor arriba y abajo sin aire hasta que estén cuajadas (unos 15 minutos aprx) Las retiramos y las dejamos enfriar antes de servir.






Notas:

Como no todas las harinas absorven la misma cantidad de líquido es conveniente comprobar que la masa está bien hecha y para ello pellizcamos una poca entre dos dedos, si se queda unida formando masa, está lista. Si por el contrario se desquebraja y no se une, necesita más líquido. (En este caso añadiremos un poco de agua hasta conseguir la textura adecuada)

A las tartaletas les doy la vuelta a mitad de cocción y retiro el molde superior para que se hagan más rápido (Esto es opcional)

Con la masa de las tartaletas, obtendréis más tartaletas de las que vais a usar en esta receta, quiero decir, que el relleno no os llegará para hacerlas todas, así que las que os sobren podéis congelarlas si queréis. Aguantan 3 meses en el congelador.

Siempre que me pongo a hacer tartaletas, hago cantidad suficiente  para tener una buena remesa en el congelador. Son ideales para presentar postres y canapés. Válidas para dulce y salado.

Los moldes de silicona que he utilizado para formar las tartaletas los encontráis en los bazares chinos. Tenéis modelos variados y de distintos tamaños.

El color tan amarillo de la crema de queso se debe a que he utilizado huevos caseros. (Poco recomendable en este caso porque no lucen tanto los colores)
Con estas cantidades salen unas 20 tartaletas.

Las más bonitas (a mí gusto, claro está) son las que tienen los motivos de corazón pero ya no estaban cuando fui a hacer la foto...

Se conservan en la nevera.

La idea de la masa de las tartaletas es una adaptación de esta receta

La idea original de  presentación de las tartaletas es de aquí (o por lo menos es la página que citan como fuente todas las recetas que he visto) Ésta es una adaptación de esa receta.

Flan de huevo... de oca!



Los ojos como platos se me pusieron cuando me regalaron estos huevos de oca!! He puesto uno de gallina (XL) para que podáis ver la diferencia de tamaño entre ellos. De un sabor más suave y con la yema de un color amarillo más intenso, los vi ideales para preparar un flan con ellos.


No tengo ni idea de donde se pueden comprar estos huevos, supongo que en tiendas especializadas, alguna huevería de excepción o en granjas donde tengan este animal, porque está claro que en el super no los vamos a encontrar. Solo deciros que si alguna vez os los encontráis, ni lo dudéis, a lo mejor no os gustan, ya que estamos acostumbrados a los de gallina, pero aparte de satisfacer vuestra curiosidad, podréis preparar esta receta que en casa los ha dejado a todos impactados. No solo por su presentación, si no también por su sabor tan suave y delicado. Apenas se aprecia el sabor a huevo comparado con los flanes caseros tradicionales. No sé como se portará en otras recetas, pero a mí me ha gustado mucho más que con los huevos de gallina. No dudaré en hacerme con ellos a la mínima ocasión para volver a repetirla.


He podido apreciar que los huevos de oca, tienen la cáscara ligeramente más dura que los de gallina, así que se pueden manejar sin tanto cuidado como éstos últimos. Para poder usarlos como recipiente, es fundamental vaciarlos y limpiarlos muy bien, sacando la membrana que recubre el interior del huevo (se retira sin mayor dificultad) Para romperlos he utilizado el canto de una cucharilla dando pequeños golpes en su lado más puntiagudo y a continuación seguí retirando cáscara con los dedos hasta donde consideré apropiado.


He bañado su interior en caramelo como si de cualquier otro molde se tratara.

Esta receta es exactamente la misma que preparo para el flan de huevo tradicional. Al final, en las notas, os doy todas las indicaciones.

Vayamos con la receta... 



Ingredientes:
  • 500ml de leche entera
  • Un huevo de oca (200g)
  • 10g de almidón de maíz (Maizena) 
  • 100g de azúcar
  • Ralladura de medio limón
  • Una pizca de sal
Preparación:

Unimos todos los ingredientes anteriormente citados sin batirlos, tan solo los mezclaremos con varillas de mano. Colamos la mezcla para retirar los posibles grumos de clara o harina y colocamos en los moldes seleccionados previamente caramelizados. Introducimos al baño María con el horno precalentado a 160ºC hasta que estén cuajados. Unos 35 minutos. Dejar enfriar y servir.



Notas:

El peso del huevo de oca en la receta, es sin cáscara. Podemos sustituirlo por huevos de gallina en la misma proporción (Para medio litro de leche, yo utilizo 4 huevos medianos más una yema.)

Si queréis una textura suave, lisa y brillante en vuestros flanes, es muy importante NO BATIR la mezcla. Solo se unirán los ingredientes mezclándolos con batidor de mano sin que se forme espuma en la superficie.

Para introducirlos en el horno, puse los huevos dentro de los moldes de flan tradicionales (ver imagen) y éstos a su vez, los introduje en el recipiente del baño María.

Seguro que a muchos os ha extrañado la presencia de harina en el flan. Probadlo, esta mínima cantidad le da una textura única.

Para saber cuando un flan está cuajado, introducimos un objeto puntiagudo en él. Si sale limpio ya está listo.

El baño María consiste en introducir el recipiente que contiene el alimento o preparado en otro mayor con agua hirviendo.

Todos los flanes están mejor al día siguiente de su preparación.

Como curiosidad, deciros que la silla de las imágenes está hecha de tablones de los antiguos bagones de RENFE.

Cerditos "preñaos"



Los bollos preñaos, son una preparación típica de Asturias que consiste en una masa de pan rellena de chorizo. Como su propio nombre indica, su forma habitual es de bollo, aunque ello no impide que se puedan "disfrazar" como en el caso de hoy en unos simpáticos y deliciosos cerditos. Su elaboración no entraña misterio ni dificultad alguna aunque si les damos esta forma estaremos entretenidos algo más de tiempo. Ideales como picoteo (en su versión más mini) o para cenas informales.

Vayamos con la receta...



Ingredientes:
  • 420g de harina de fuerza
  • 200ml de agua (a temperatura ambiente o tibia)
  • 15g de levadura de panadería
  • 40g de manteca de cerdo (a temperatura ambiente)
  • Una cucharadita de sal
  • Mini chorizos
preparación:

Deshacemos la levadura en el agua y la volcamos en la cubeta de la panificadora. Seguidamente añadimos la manteca de cerdo, la harina y la sal. Seleccionamos un programa que solo amase (si al igual que yo, hacéis el amasado fuera de la panificadora) o un programa que amase y leve. Una vez la masa lista, retiramos pequeñas porciones de masa que estiramos con un rodillo y en el centro de cada una de ellas colocamos el relleno. Cerramos la masa uniendo todos los extremos en el centro y donde está la unión, la giraremos un poco, bien en la misma mano (foto 3) o en la mesa de trabajo para que quede bien unida y no se abra.Una vez nuestro bollito formado lo pintamos con huevo batido y a continuación colocaremos la decoración para darles aspecto de "cerditos" Con dos trocitos mínimos de masa, haremos la orejitas que colocaremos en su sitio correspondiente y que se quedarán adheridas sin problemas gracias al huevo que hemos puesto antes. Para la nariz, cortamos un pequeño círculo de masa, en el que pondremos dos palillos como orificios nasales, ya que si los retiramos, durante el horneado se cerrarán con el crecimiento de la masa y no quedarán marcados. Como ojos he puesto dos clavos de olor. Llevamos a horno precalentado a 190ºC durante 15 minutos o hasta que adquieran un bonito color dorado. Retirar, dejar enfriar (si queréis) y servir.



Notas

Casi siempre realizo el amasado fuera de la panificadora porque amaso de  noche, y así de este modo, a la mañana siguiente, continuo con la receta con la masa ya lista, lo que me hace ahorrar mucho tiempo. Para ello una vez ha terminado el amasado, coloco la masa en un recipiente untado de aceite, lo tapo con un paño húmedo y la dejo reposar toda la noche en la nevera.

Si no tenéis panificadora, la masa se puede hacer a mano perfectamente, tan solo hay que poner la harina y la sal en forma de volcán en la mesa de trabajo, la manteca en el centro e ir añadiendo el agua al mismo tiempo que se va amasando hasta formar una masa suave y elástica. Taparla con un paño y dejarla reposar hasta que aumente al menos el doble su volumen.

Una vez formados los cerditos no es necesario dejar crecer la masa de nuevo, ya que el tiempo que emplearéis en darles forma será más que suficiente.

Cuando salgan del horno retirar los palillos, pero tened la precaución de sujetar la nariz contra el cuerpo o corréis el riesgo de arrancarla :)

No pasa absolutamente nada si algún bollito se os "ladea" un poco. Es totalmente normal, las masas tienen vida propia y no todos los cerditos os van a salir exactamente iguales y mirando al frente :)

Ocurre lo mismo con la grasilla del chorizo. Es completamente normal y además incluso es recomendable que el pan se quede por algún sitio empapado en la grasilla del chorizo, así que podéis pincharlos con un tenedor antes de envolverlos en la masa.

Los chorizos que he utilizado no eran minis del todo (los hay más pequeños) y como no quería unos bollos demasiado grandes los he partido al medio pero esto a vuestro gusto y necesidades.


Flan de galleta y chocolate


A casi todo el mundo le gusta el flan y más si lleva chocolate y galletas, así que si buscamos un postre rápido y facilón nada mejor que este que apenas nos llevará 10 minutos prepararlo y además sin tener que encender el horno. Una apuesta segura cuando no sabes muy bien que hacer o vas con prisas pero buscas un buen resultado. 

Vayamos con la receta...



Ingredientes:
  • 500 ml leche
  • 100 gr de galletas María
  • 100 gr de chocolate (negro o con leche)
  • 1 sobre de flan royal 4 raciones
Además:
  • Caramelo para el molde
  • Mini galletas María para la decoración

Preparación:

Caramelizamos un molde grande o varios individuales y reservamos. Ponemos la leche a calentar a fuego lento y removiendo continuamente junto con el chocolate troceado, las galletas y el preparado para flan. Cuando el chocolate esté completamente disuelto y comience la preparación a hervir, retiramos y volcamos la crema resultante en nuestros moldes. Dejar enfriar por completo y servir.



*Notas

Para que el preparado para flan se disuelva mejor y no se formen grumos, es recomendable diluirlo previamente en un poquito de leche (Retiraremos esta leche de la cantidad recomendada para la receta)

Una vez hervido el preparado y antes de ponerlo en los moldes es recomendable colar la mezcla (Evitamos de esta manera que se nos cuele algún tropezón de galleta que no se haya disuelto)

Las mini gallegas María las hay en Mercadona.

Los flanes siempre es recomendable hacerlos de un día para otro. Quedan mucho mejor.

Pollo asado con patatas




Me encantan este tipo de recetas porque tienen todo lo que a mí me gusta. Es facilísima de hacer, (casi todo lo hace el horno, con lo que puedo dedicarme a preparar un buen postre o a cualquier otra cosa mientras se hace), económica, apenas se mancha nada, sumamente deliciosa y quedas como una reina cuando la plantas en la mesa. El saborcillo que se queda en las patatas y la salsa es el no va más, así que ya os digo que el pan se acaba rápido :). Cuando sobra pollo (Casi siempre ocurre pues solo somos dos a comer) preparo unas deliciosas croquetas o una quiché con alguna verdura que tenga por la nevera. Me encanta adobar las carnes, lo hago casi siempre, con el churrasco, con las pechugas de pollo, con el conejo... Ya os iré enseñando todos los diferentes adobo que preparo. Os vais a chupar los dedos!!

Vayamos con la receta...


Ingredientes:

Ingredientes necesarios para adobar el pollo:
  • 100ml de aceite de oliva
  • 75ml de vino blanco
  • 3 dientes de ajo
  • Una cucharada de perejil picado
  • Una cucharadita de tomillo
  • Una pastilla de concentrado de caldo de ave
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 4 cucharadas de salsa perrins
  • 2 hojas de laurel
  • Sal y pimienta
  • Un pollo
  • Hilo de cocina
Además:
  • Aceite de oliva
  • Una cebolla grande cortada en aros
  • Una zanahoria grande en rodajas
  • Un pimiento rojo en tiras
  • 4 patatas cortadas en 6 trozos cada una
  • Sal
Preparación:

El día anterior limpiamos y lavamos bien el pollo y retiramos las posibles plumas que le pudieran quedar. Lo secamos con papel de cocina, lo salpimentamos por dentro y por fuera y preparamos el adobo. Para ello ponemos en un recipiente el aceite, el vino, los dientes de ajo bien picaditos, el perejil, el tomillo, la pastilla de caldo desmenuzada, la soja y la salsa perrins. Mezclamos para que se integren todos los ingredientes. Por último, añadimos al adobo 2 hojas de laurel. Cogemos el pollo y añadimos un poco de la salsa del adobo en la parte de dentro, con las manos nos aseguramos de que quede bien untado. Echamos el resto de la salsa sobre el pollo empapándolo bien. Atamos los muslos y las alas para que queden pegados al cuerpo y lo llevamos a la nevera, olvidándonos de el hasta el día siguiente.

El día de la preparación cogemos una fuente de horno y le ponemos un chorro de aceite de oliva en el fondo. A continuación colocamos la cebolla en aros, la zanahoria y el pimiento. Colocamos el pollo encima y regamos con algo de la salsa del adobo. Por último agregamos las patatas y añadimos por encima lo que nos queda del adobo.


Espolvoreamos todo el conjunto de sal e introducimos a horno precalentado a 200ºC durante 90 minutos, dando vuelta al pollo a mitad de cocción. Retirar y servir.


Notas:

Procurad que el adobo llegue a todas las partes de pollo. Si podéis, darle alguna que otra vuelta durante el tiempo de adobado para que se impregne bien por todas sus caras aunque no pasa nada si esto lo no lo hacéis.

Para atar los muslos y las alas, no es necesario hacer un máster. Cada uno que lo haga como sepa pero tened la precaución de retirar el hilo a la hora de servir. 

Esta receta siempre la preparo "a ojo" pero en esta ocasión y para poder dárosla a vosotros, he medido todos los ingredientes, pero lógicamente cada vez que lo hago, van cantidades distintas, con lo que vosotros podéis jugar con ellas, añadiendo o quitando a vuestro gusto.

Aunque es una larga lista de ingredientes, no pasa nada si omitís alguno, aunque os recomiendo preparar la receta con todos ellos. El resultado es fantástico.

Durante el asado y cada 15/20 minutos, sacáis el pollo del horno y lo regáis por encima con la salsa que tendréis en el fondo de la fuente. Aprovecharemos una de estas veces para probar de sal y añadir en caso necesario.

Yo he puesto el horno a 200ºC pero cada horno es un mundo, así que id mirando como se va tostando y ajustad la temperatura. 

He colocado la fuente en la segunda balda del horno empezando por abajo. Siempre con calor arriba y abajo y aire, a no ser que en la receta indique lo contrario.

Estas cantidades son las adecuadas para un pollo de 1,700kg