Madeleins de limón... ¡En cuchara!



Cuando publiqué las madeleins de calabaza, más de uno pusisteis como excusa que no teníais el molde para poder hacerlas así que a ver ahora que os inventáis porque cucharas tendréis en casa, no? La culpa la tiene esta imagen, el resultado es idéntico a las que se hacen con molde. Que digo yo que si la masa es la misma da igual donde la pongas, verdad?

Vayamos con la receta...


Ingredientes:
  • 2 huevos
  • 80g de azúcar
  • La ralladura de medio limón
  • 100g de harina
  • 80g de mantequilla derretida y fria
  • 1/2 cucharadita de levadura química (Royal)
  •  Una pizca de sal
Preparación:

Derretimos la mantequilla. Reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar y la ralladura del limón hasta que monten. En ese momento añadimos la harina tamizada junto con la levadura y la sal y por último incorporamos la mantequilla derretida. Removemos hasta integrar. Guardamos la masa toda la noche en la nevera. A la mañana siguiente, untamos de mantequilla nuestras cucharas y ponemos un poquito de la mezcla sobre ellas. Introducimos a horno precalentado a 160ºC unos 10/12 minutos. Desmoldar, dejar enfriar sobre una rejilla y servir



Notas

La mantequilla debe estar derretida y fría. Con fría me refiero a que no esté caliente.

Yo guardo la masa en la nevera metida en una bolsa de congelar o manga pastelera cerrada con una pinza. Así luego corto con una tijera una esquina y me es más fácil de manejar para rellenar las cucharas.

No llenaremos las cucharas en tu totalidad. Tened en cuenta que la masa se expandirá luego en el horno.

Pongo unas bolas de papel de aluminio debajo de los mangos de las cucharas para que estas se mantengan derechas y niveladas y la masa no se derrame fuera de ellas.

Desmoldarlas de las cucharas en caliente o luego no podréis porque se os pegarán.

El resultado son unas madeleins idénticas que si tuviéramos el molde excepto por el dibujo acanalado que generalmente tienen.

Guardar en una bolsa dentro de una lata de cierre hermético.

Con estas cantidades salen unas 20 madeleins.

Menú para el fin de semana





Comentaba ayer en facebook que no sabía si publicar hoy una receta dulce o una salada. Finalmente me decidí por publicar las dos y de esta manera obtenemos un sencillo menú para el fin de semana compuesto de un primer plato y un postre. Ambas recetas son una apuesta segura para la mayoría de nosotros ya que utilizaremos ingredientes que gustan a casi todos.



Tomateros asados a la cerveza negra

Esta receta a muchos os recordará al pollo asado que publiqué hace casi un par de meses. Efectivamente ambas guardan muchas similitudes ya que tienen en común muchos ingredientes de los utilizados en aquella ocasión, aunque el resultado es distinto. En casa somos mucho de este tipo de platos, nos encantan las carnes asadas y para mí son realmente un descanso en la cocina porque puedo disfrutar con los cinco sentidos de la compañía de los mios mientras se hace ya que es el horno el que realiza la mayor parte del trabajo. Solo un inciso, si no os gusta la cerveza negra, podéis poner rubia. El resultado será igual de bueno.

Vayamos con la receta...


Ingredientes:
  • 2 dientes de ajo majados
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • 50ml de aceite de oliva
  • 200ml de cerveza negra
  • Una pastilla de concentrado de caldo de ave
  • Una cucharada de salsa de soja
  • Una cucharada de salsa Perrins
  • 2 hojas de laurel
  • Sal y pimienta
  • 2 pollos tomateros
Preparación:

Unimos todos los ingredientes, los mezclamos bien y los echamos por encima de los tomateros, dándoles vuelta para que queden bien impregnados. Los guardamos en la nevera de un día para otro.


Al día siguiente precalentamos el horno a 200ºC e introducimos los tomateros. Les daremos vuelta cada 20 minutos. En 50 o 60 minutos (Dependerá del tamaño) estarán listos.






Brazo de gitano de fresas con nata
 




Y como postre todo un clásico con una presentación primaveral total. Si tenéis niños acertaréis de lleno y si no tenéis, también. Quién le hace ascos a un brazo de gitano de fresas con nata? A darle caña que se acaban!

Vayamos con la receta...

Ingredientes:
  • Una plancha de bizcocho para brazo de gitano (Ya sabéis que tengo una que no cambio por nada y me consta que muchos de vosotros ya opináis igual. La receta pinchando Aquí)
  • 400ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • Azúcar glas (Cantidad al gusto)
  • Fresas (Cantidad al gusto)
  • Lacasitos
Preparación:

En el enlace que os he puesto en los ingredientes para hacer la plancha de bizcocho ya veis la preparación paso a paso, así que una vez el bizcocho completamente frío, lo rellenamos de nata montada con trocitos de fresa y lo enrollamos. La nata antes de montarla la metemos 15 minutos en el congelador, es imprescindible que esté bien fría para conseguir un buen resultado. La montaremos con azúcar glas comercial que trae almidón que ayuda a estabilizarla. La cantidad de azúcar a vuestro gusto ya que yo soy de las que me quedo corta. Luego tan solo tenemos que cubrirlo con más nata que pondremos por toda la superficie primero en cucharadas abundantes y que luego extenderemos con ayuda de una espátula o algún cuchillo que tengamos por casa de filo largo. Una vez la nata bien extendida (Que nadie se obsesione con la perfección) tan solo es colocar los lacasitos en forma de flor (por los laterales hice las flores con mini lacasitos)


Como tenía un paquete de regalices verdes aproveché para hacer el tallo de las flores. Esta decoración no la hagáis con demasiada antelación ya que con la humedad los lacasitos van soltando el color y  manchan la nata.


La salsa Perrins la encontráis en Mercadona (por poneros un ejemplo)

Y esto solo como información adicional. Los pollos tomateros tienen un peso que oscila entre los 500g y el kilo. Los picantones, no superan los 500g.

Y esto es todo. Tan solo desearos un estupendo fin de semana y agradeceros todos vuestros comentarios.

Pavlova de fresas con nata




Esta majestuosa preparación a base de merengue horneado, nata y fruta fresca, se creó en honor de la bailarina rusa, Anna Pávlova, a quien le debe su nombre.

No os podéis ni imaginar el miedo que le tenía a esta receta. Auténtico pánico diría yo. Siempre ha sido una tarta que visualmente me ha encantado, tanto así en capas, como en una única pieza de merengue. Me resulta de lo más atractivo y fino que se puede hacer en repostería. Siempre había oído lo difícil de su elaboración y conseguir un buen resultado, y sinceramente, me han parecido bastante más latosos los macarons que esta espléndida y maravillosa tarta, cuyo sabor y mezcla de texturas dejan a los macarons como lo que son, unos minúsculos botones a su lado. 

El merengue una vez horneado, se convierten en una explosión de contrastes. Una corteza exterior de lo más crocante que os podáis imaginar con un interior suave y esponjoso, y si esto lo intercalamos con una combinación diez, como son las fresas con nata ya es el no va más. 

Os lo digo en serio, si seguís tal cual las indicaciones que os daré a continuación, os sale. Os doy mi palabra de que obtendréis este resultado.

Vayamos con la receta...



Ingredientes para elaborar el merengue:
  • 300g de claras a temperatura ambiente
  • 540g de azúcar glas
  • 30g de maizena
  • Una cucharada sopera de vinagre de vino blanco
  • 1/2 cucharadita de crémor tártaro
  • Una pizca de sal
Ingredientes del relleno:
  • 500ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 500g de fresas
  • Láminas de almendra
Además:
  • Mermelada de fresa
Preparación:

Precalentamos el horno a 175ºC.

Tamizamos el azúcar glas con la maizena y reservamos.

Ponemos las claras junto con el crémor tártaro y la sal en el bol de nuestra batidora (mejor si es de acero)  Montamos a punto de nieve y vamos añadiendo el azúcar y la maizena cucharada a cucharada hasta incorporarlo todo. Una vez hemos añadido todo el azúcar, continuamos batiendo a máxima potencia durante 8 minutos o hasta que el merengue esté duro y brillante. Un instante antes de terminar el batido, añadiremos la cucharada de vinagre. Mientras se están batiendo las claras, cogemos una lámina de papel vegetal y dibujamos los círculos que nos harán de guía para formar los discos de merengue, damos la vuelta a la hoja para que la tinta no se nos quede en contacto con el alimento y colocamos el papel en una bandeja de horno. Ponemos cucharadas bien llenas de merengue en el centro de cada uno de los círculos...

El merengue de la imagen está firme y brillante. Este es el punto que debéis conseguir.

Con ayuda de una cuchara extenderemos el merengue desde el centro hacia los bordes...

Haciendo  presión con el culo de una cuchara desde el centro hacia los bordes formáis los círculos perfectos

Una vez lleguemos con el merengue al borde del los círculos dibujados, dejamos de extender...

Los discos de merengue quedarán perfectamente definidos


Una vez tengamos hechos todos los discos, los introducimos en el horno y acto seguido, bajamos la temperatura a 125ºC durante 30 minutos y pasado el tiempo los tendremos 60 minutos más a 100ºC. Una vez terminada la cocción NO ABRIR la puerta del horno y dejarlos enfriar por completo en su interior.

Preparamos el relleno y para ello montamos la nata y le vamos añadiendo azúcar glas (la cantidad a vuestro gusto) fileteamos las fresas y tostamos las láminas de almendra. Ya solo nos queda montar la tarta de la siguiente manera, colocamos en el plato o fuente donde vayamos a servir la tarta, un disco de merengue, encima ponemos una buena capa de nata montada, un puñado de fresas (las puse sin orden ninguno) y unas pocas almendras, repetimos esta operación dos veces más y por último, diluimos la mermelada (calentándola un poco) y con una cuchara  dejamos caer chorros sobre nuestra tarta. Servimos.



Notas:

Para pegar el papel en la bandeja de horno, colocaremos en cada esquina de nuestra bandeja un poquito de merengue, así al poner el papel encima, quedará pegado y no se moverá.

Utilizad azúcar glas comercial pues este contiene almidón que ayuda a estabilizar las claras.

He utilizado claras naturales (de 6 huevos). Nunca he probado con las de bote pero tengo entendido que no montan igual.

El crémor tártaro lo encontráis en los sobres de gasificantes que venden en algunos supermercados. Sabéis que estos sobres vienen de dos en dos, uno blanco y otro de color, pues bien, uno de ellos es bicarbonato de sodio y el otro ácido tartárico (en los sobres lo pone) Este último es el crémor tártaro.

Con la velocidad de la batidora, al añadir el glas, se sale todo volando y se forma un cristo en la cocina, así que, cuando toque añadir azúcar, bajamos la velocidad, ponemos la cuchara de glas, dejamos que de un par de vueltas y volvemos a subir la velocidad.

Muy importante incorporar el azúcar poco a poco cuando estemos montando las claras. Si lo hacemos demasiado deprisa o todo de golpe, las claras se bajarán y arruinaremos la preparación.

Con estas cantidades os sale una Pavlova de tres pisos de 20cm de diámetro.

Para montar la  nata tenéis que ponerla en el congelador 20 minutos antes de comenzar a batirla y en vez de azúcar común, le ponéis azúcar glas que ayuda a estabilizarla y con esto la nata os quedará firme.

Las láminas de almendra las encontráis en casi todos los supermercados. En Mercadona mismo las tienen. Yo nunca las encuentro tostadas pero hacerlo es muy sencillo. Colocáis las láminas en una sartén a fuego medio y les vais dando vueltas cada poco. En cuanto empiecen a tomar color las retiráis pues se queman enseguida y si esto pasa, amargan y no valen.

Podéis hacer un solo disco de merengue, o dos o cuatro, a vuestra elección. Del mismo modo podéis hacer mini discos de merengue para versiones individuales.

El horno con calor arriba y abajo y SIN AIRE.

El crémor tártaro y el vinagre son opcionales, pero ayudan a conseguir un merengue más firme y blanco.

Por favor, muchísimo cuidado al manejar los discos de merengue, son muy frágiles.

Para cortar la tarta deberéis usar un cuchillo de hoja fina y de sierra. Deberéis hacerlo con movimientos cortos en zig zag y no haciendo presión de arriba abajo o estropearéis el corte.

La Pavlova hay que rellenarla como mucho una hora antes de servirla ya que el merengue con la humedad pierde su textura. 

Brownie-flan de oreos y chocolate




Antes de nada me gustaría aclararos que las fotos del paso a paso no coinciden con las de presentación porque en el primer caso tenía invitados en casa y no era plan de ponerse a sacarle fotos a la comida, así que me quedé sin fotos de la receta y la he repetido haciendo menos cantidad para poder dárosla a vosotros.

Esta receta surgió a raíz del pastel inteligente cuando pude comprobar que os gusta mucho la mezcla de texturas. La receta del bizco-flan es de sobras conocida por todos, así que, por qué no probar con un brownie? Pues dicho y hecho! Os va a encantar!

Vayamos con la receta...



Ingredientes:

para el flan:
  • 200g de leche condensada
  • 400g de leche
  • 3 huevos medianos
  • 1 cucharada sopera de cacao puro en polvo
  • Una pizca de sal
Para el brownie:
  • 2 huevos
  • 60g de azúcar moreno
  • 75g de harina de trigo
  • 200g de chocolate (Valor 70%)
  • 50g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 6 galletas oreos
  • Una pizca de sal
Preparación:

Acaramelamos un molde y reservamos.
Preparamos el brownie y para ello ponemos en un recipiente el chocolate troceado con la mantequilla y lo llevamos al microondas de 30 en 30 segundos hasta que se derrita por completo. Batimos los huevos con el azúcar hasta que monten y en ese momento agregamos la harina, mezclamos para incorporarla junto con la sal y por último agregamos el chocolate derretido. Mezclamos todo bien, troceamos las galletas y las añadimos, removemos para integrarlas en la masa y volcamos la crema resultante en el molde que acaramelado habíamos reservado.

Preparamos la capa de flan y para ello batimos juntos todos los ingredientes y echamos esta mezcla sobre la anterior, lo haremos poco a poco para evitar que se mezclen.


Introducimos a horno precalentado a 160ºC a baño María durante 45 minutos o hasta que esté cuajado. Dejar enfriar por completo, desmoldar y servir.



Notas:

He utilizado mi receta de brownie favorito pero vosotros podéis usar la vuestra.

Durante la cocción, el brownie sube a la superficie que luego será la base al desmoldarlo.

Como siempre, os recuerdo que la temperatura y tiempo del horno son orientativas. Comprobad que está cocido pinchando con un palillo y que sale limpio, y que por el orificio que habéis dejado no sale líquido.
 
Siempre que se trate de flanes es preferible hacer las recetas de un día para otro.

Si te animas a prepararlo y a sacarle foto, estaremos encantados de ver el resultado en nuestro facebook.

Galletas de pistola III... Galletas de gelatina




No encuentro actividad más placentera en una tarde de ocio que hacer galletas. Reconforta, relaja y hace que se pasen las horas enseguida y si además contamos con la colaboración de los más pequeños de la casa, se convertirá en una tarde llena de buenos momentos y risas.

Lo mejor de estas galletas, no solo es lo buenas que están, que lo están y mucho, si no que a partir de una sola crema, haremos galletas de distintos colores y sabores. También podemos hacerlas de distintas formas, pero en esta ocasión me decidí por la misma para todas.

Ideales para acompañar nuestro café de media tarde, para picar entre horas y porqué no, para regalar si las envolvemos en un bonito paquete.

Vayamos con la receta...


Ingredientes:
  • 200g de mantequilla a punto pomada
  • 100g de azúcar glas
  • 300g de harina
  • 1 huevo mediano
  • Una pizca de sal
Además:
  • Gelatina de varios sabores
  • Colorantes varios (opcional)
  • Esencias varias (opcional)
Preparación:

Batimos el azúcar con la mantequilla hasta que esta palidezca y se forme una crema. A continuación añadimos el huevo, batimos y añadimos la harina con la sal. Separamos esta mezcla en porciones de 100g y a cada una de ellas le añadimos  20g de la gelatina que hayamos escogido y si tenemos la esencia de ese sabor se la ponemos. También podemos añadir una pizca de colorante si queremos unos colores más intensos. Unimos todo bien ( Yo lo hice con la manos ) y colocamos cada parte en el tubo de la pistola para galletas. Tendremos la precaución de NO ENGRASAR ni colocar papel de horno en la bandeja donde las haremos y las horneamos en el horno precalentado a 160ºC durante 12 minutos (procurad que no tomen color) Retirar en caliente tan pronto salgan del horno y dejarlas enfriar en una rejilla. Servir.


Notas:

No he contado las galletas pero con las cantidades de la receta os salen bastantes, tened en cuenta que con la pistola quedan muy finitas y por lo tanto la masa rinde mucho.

Para las galletas verdes he usado gelatina de kiwi, para las amarillas de limón, para las azules gelatina de plátano (puse una pizca de colorante azul en la masa) y las rosas son de frambuesa. Estas últimas fueron las que más me gustaron, aunque todas están deliciosas.

La gelatina que he usado es la que viene en cajas, con dos sobres dentro, la que venden en todos los super que es en polvo y la hay en multitud de sabores.

Para las que nunca habéis utilizado la pistola de galletas, imprescindible leeros este post.

Si no disponéis de pistola para galletas, podéis darles esta forma

Aguantan perfectamente una semana guardadas en una lata.

Si te animas a hacer las galletas estaremos encantados de ver tu resultado en nuestro facebook

Tarta de chocolate y leche condensada


Tenía danzando por la cocina un bote de leche condensada de los grandes. Había utilizado la mitad en otra receta y necesitaba deshacerme de lo que quedaba antes de que se estropease.  Se me ocurrió hacer un flan, que es bien sencillo y nos gusta a todos en casa,  pero lo del eterno baño María me echó para atrás... Entonces me acordé de esta tarta, que aunque va al horno, el tiempo es mínimo, y el resto de ingredientes son de los que siempre hay en casa, así que prácticamente, con leche condensada, galletas y huevos, podremos degustar esta maravilla. Debo decir que mi intención era decorar la parte superior con rosetones de nata montada, o haber hecho un merengue con las claras, pero como no tenía nata, ni azúcar y además era domingo, unas guindas hicieron el apaño, pero vosotros podéis decorarla como más os guste.

Vayamos con la receta...


Ingredientes:

Para la base:
  • 200g de galletas tipo María
  • 100g de mantequilla a punto pomada
Para el relleno:
  • 1 lata de leche condensada (397g)
  • 50g de cacao en polvo (Valor)
  • 100g de mantequilla
  • 3 yemas de huevo
Preparación:

Precalentamos el horno a 180º C.

Trituramos las galletas con la mantequilla con ayuda de un robot de cocina y las colocamos en la base y las paredes de un molde desmontable de 20cm. Llevamos al horno y dejamos cocer la base durante 10 minutos. Pasado el tiempo, retiramos y dejamos enfriar. 
Mientras tanto, unimos en un recipiente apto para el microondas, la leche, el cacao y la mantequilla y calentamos hasta que la mantequilla se disuelva (removeremos entre medias) Dejamos enfriar y añadimos las yemas de huevo mezclando bien. Volcamos la crema de chocolate sobre la base de galletas y llevamos de nuevo al horno hasta que cuaje (Unos 20 minutos aproximadamente)

Dejar enfriar, desmoldar y servir. Deliciosa!

Pastel de pasta con albóndigas





En casa nos encanta la pasta y como además  solemos hacer mucho deporte, podemos comerla de forma habitual sin que ello nos suponga un aumento de peso y sí un aporte extra de energía. En la receta de hoy veremos como presentar un plato de pasta de una manera más vistosa que la habitual y además os enseñaré dos recetas de fondo de despensa como son las albóndigas en tomate y la masa quebrada salada. No he utilizado todas las albóndigas que os van  salir con las cantidades que os propongo, así que si os decidís por la receta completa, podéis hacer como yo y las que os sobren, congelarlas. De esto modo con freír o cocer unas patatas, unas judías o algo de pasta, tendréis en pocos minutos un delicioso plato preparado.


Con la masa quebrada salada ocurre exactamente lo mismo, podéis incluso doblar cantidades y tenerla hasta 3 meses en el congelador, lista para ser usada en vuestras tartas saladas, quichés, tartaletas, etc...

Con la unión de todas estas preparaciones, obtendremos un delicioso plato de pasta. Os aseguro que os va a gustar mucho mucho.

Vayamos con la receta...



Ingredientes:

Para la masa quebrada salada:
  • 500g de harina
  • 250g de mantequilla fría
  • 150ml de agua fría 
  • Dos pizcas de sal
Para las albóndigas en tomate:
  • 500g de carne picada
  • 2 ajos majados
  • Un huevo ligeramente batido
  • 2 rebanadas de pan de molde mojadas en leche y escurridas
  • Harina
  • Una cebolla picada
  • Una zanahoria picada
  • 60ml de vino blanco
  • 800g de tomate triturado
  • 1 cucharada sopera de concentrado de tomate
  • Una cucharadita de azúcar
  • 1 hoja de laurel
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva 
Además:
  • 300g de pasta 
  • Una bola de queso mozzarella en tacos
Preparación:

Lo primero que haremos será preparar la masa y para ello unimos la harina con la mantequilla hasta que nos quede una textura arenosa. (Podemos hacerlo con las manos o con un robot de cocina), una vez llegados a ese punto, añadimos el agua y trabajamos con la punta de los dedos (En caso de hacerla a mano) hasta que la masa comience a unirse. En este instante hacemos una bola con ella, la envolvemos en papel film y la introducimos mínimo una hora en la nevera.
Mientras tanto preparamos las albóndigas. A la carne picada le añadimos los ajos, el huevo, el pan y salpimentamos. Unimos todo bien (yo lo hago con las manos) damos forma de bolas y las rebozamos en harina. Reservamos.
Ponemos un recipiente amplio al fuego con un fondo de aceite de oliva y añadimos la cebolla y la zanahoria. Cuando la cebolla esté pochada incorporamos las albóndigas, dejamos que tomen color por todas sus caras e incorporamos el vino blanco, damos unas vueltas y añadimos el tomate y el concentrado, incorporamos el azúcar, la hoja de laurel y salpimentamos todo el conjunto. Bajamos el fuego y dejamos cocer unos 20 minutos para que las albóndigas terminen de hacerse y la salsa se reduzca. 
Por último cocemos la pasta como indica el fabricante (yo además de la sal, añado al agua una hoja de laurel y un chorro de aceite) 
Una vez tengamos todo listo, es el momento de montar la receta y para ello untamos de mantequilla un molde refractario. Estiramos la mitad de la masa entre dos papeles de horno, la dejaremos muy fina y la enrollamos sobre si misma con ayuda del rodillo...

La colocamos desenrollándola encima del molde y la asentamos bien...


Recortamos el sobrante de los bordes y colocamos el relleno dentro, en este caso la pasta...


A continuación ponemos las albóndigas y los tacos de queso...


Con la tapa superior hacemos lo mismo que con la inferior y con un dedo presionamos los bordes...


Hacemos un agujero en la superficie de la masa a modo de chimenea y pintamos con huevo batido. Con la masa que nos sobre podemos colocar algún detalle decorativo (opcional)...


Introducimos a horno precalentado a 200ºC durante 20 minutos aproximadamente o hasta que veamos que la masa adquiere un bonito tono dorado. Retirar y servir.



Notas:

La masa quebrada y las albóndigas las he dejado listas la noche anterior y así al día siguiente solo es cocer la pasta y montar la receta, con lo que se hace muy llevadera.

Para la masa quebrada tened cuidado con la cantidad de líquido que os recomienden las recetas. Las harinas no todas absorven igual, así que un modo de saber si está lista, es pellizcarla entre dos dedos y si lo que hemos pellizcado está granulado y no se mantiene unido necesita más líquido. Si se forma masa, está lista.

Las albóndigas son de unos 10g cada una aprox. (son tamaño mini)

El concentrado de tomate lo encontráis en el supermercado Mercadona. Es genial para dar color a las preparaciones que llevan tomate.

Para preparar las albóndigas podemos sustituir las rebanadas de pan por pan rallado. (La cantidad de pan rallado será la suficiente que nos permita darles forma)

Nunca compro la carne ya picada y menos envasada. Escojo el trozo que quiero y pido al carnicero que me la pique en el momento. Esto debería ser de obligado cumplimiento. 

Aunque en la receta he puesto primero la pasta y luego las albóndigas, podéis ponerlo todo mezclado. 

 El queso mozzarella podéis ponerlo en tacos o rallado, del mismo modo podéis poner cualquier otro queso que os guste si éste no es de vuestro agrado.

Podéis utilizar cualquier tipo de pasta que os guste.

Dejad la pasta al dente, tened en cuenta que después aún irá al horno.

Si os cuesta trabajar la masa quebrada (igual está demasiado dura tras su paso por la nevera) la trabajáis un poco con las manos para hacerla más maleable