Roscón de reyes de calabaza. La mejor receta.



Síiiiiiiiiiii síiiiiiiiiiiiiii sin duda le mejor receta, lógicamente es mi opinión. Y digo yo, si desde siempre he sabido que la calabaza aporta una jugosidad extraordinaria a todo... Por qué demonios no se me ocurrió ponerla antes en el roscón?????? Y habrá quien piense, vaya loca, ponerle calabaza al roscón de reyes. Pues sí, y qué gran acierto! Vayamos por partes, lo primero aclarar que la calabaza no aporta ni pizca de sabor, así que obtendremos un roscón de reyes que va a saber a roscón de reyes y además este sabe a roscón de los buenos, de los de antes, sabor total. Segundo, para todos los que no usáis huevos caseros y os quedan unos roscones pálidos que ya delatan la ausencia de unos buenos huevos, se os acabó el problema, el color que le otorga la calabaza es realmente extraordinario. El roscón de las fotos está hecho con huevos del super, ya a conciencia para que veáis que pasada de color, me encanta. Y tercero, la masa queda super suave, tierna y esponjosa. Es obligatorio hacer esta receta, por lo menos una vez. Qué no os gusta? Pues nada, a la vuestra de siempre, pero vosotros probarla y me contáis.

Vayamos con la receta...



Ingredientes:
  • 60g de leche tibia
  • 13g de levadura fresca de panadería
  • La ralladura de un limón y media naranja
  • 20g de zumo de naranja
  • 50g de manteca de vaca derretida
  • 3 huevos tamaño L
  • 200g de puré de calabaza
  • 8g de esencia o aroma de anís
  • 100g de azúcar
  • 650g de harina
  • 4g de sal
Preparación:

La preparación es sencillísima. Deshacemos la levadura en la leche tibia y colocamos todos los ingredientes en la cubeta de nuestra panificadora o amasadora en el orden mencionado. Escogemos un programa que solo amase en mi caso es el número 7 que tiene una duración de 15 minutos. Lo selecciono 3 veces, es decir amaso durante 45 minutos. Transcurrido el tiempo retiro la masa y la pongo en un bol amplio untado de aceite, la tapo con un papel film aceitado por la cara en la que va a estar en contacto con la masa y lo dejo a temperatura ambiente una hora y a continuación guardo la masa en la nevera toda la noche. A la mañana siguiente retiro la masa de la nevera y le doy forma de roscón. Dejo levar de nuevo hasta que aumente por lo menos el doble su volumen, pinto la superficie de huevo batido y decoramos al gusto. Introducir a horno precalentado a 180ºC durante 25 minutos. Retirar y dejar enfriar sobre una rejilla.






Notas:

Para esta receta hay que utilizar harina de fuerza.

Para facilitar el amasado, todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.

En caso de no disponer manteca de vaca pondremos mantequilla en su lugar.

Si no os gusta el anís, podéis poner esencia de azahar o nada. A vuestro gusto. Y cuidado con la cantidad, yo he usado aroma de anís "El pozo" y con esta cantidad es más que suficiente. Puede que con otras marcas se necesite una cantidad distinta.

Podéis usar levadura seca en vez de fresca, ojo no vale la Royal ni similares, siempre levadura de panadería. Os recomiendo que compréis la levadura fresca el mismo día que hagáis la receta o el día anterior. Tras su paso por la nevera la levadura pierde fuerza. Comprobado!

 Si usáis levadura seca de panadería de la que viene en sobre, la mezcláis con la harina en vez de diluirla en la leche. Para sustituirla debéis saber que la levadura seca es un tercio de la fresca.

El puré de calabaza no es más que calabaza cocida y triturada. Podéis prepararla como más os guste, al vapor, cocida o asada. Yo la parto en trocitos pequeños y le meto en el micro con un poquito de sal hasta que está blanda. Luego la coloco en un colador y hago presión para que pierda todo el agua posible. La trituro y la que no uso la guardo en botes en el congelador.

Siempre me preguntáis por el tiempo de levado y nunca puedo contestaros algo concreto. No hay tiempos en los levados, depende entre otras cosas de la temperatura ambiente a la que estéis trabajando y eso hace que los tiempos varíen considerablemente. Si hacéis como yo, la masa de noche y la guardáis en la nevera, la masa la tendréis lista por la mañana y si no, tenéis que dejarla subir hasta que aumente por lo menos el doble de su volumen inicial. Una vez formado el roscón, pues lo mismo. Tiene que aumentar por lo menos el doble su volumen. Si vais con apuro y una vez formado el roscón, lo podéis tapar e introducir en el horno que tendréis precalentado a 50ºC, lo apagáis y metéis el roscón dentro. Con este método reducimos el tiempo de forma considerable. Yo lo utilizo mucho.

Por supuesto y para las que no tenéis panificadora o amasadora podéis hacer la masa a mano, solo tenéis que colocar la harina, con el resto de ingredientes secos sobre la mesa de trabajo en forma de volcán, con el resto de los ingredientes procedéis de la misma forma y los vais añadiendo poco a poco a medida que vais amasando hasta formar la masa. A partir de aquí todo es igual.

La cantidad de harina es orientativa, no todas las harinas absorven lo mismo así que no os preocupéis si vuestra masa necesita un poco más. De todos modos recordar que cuanta más harina, menos esponjoso os quedará el roscón, así que, amasad mucho!!!

Aquí tenéis un completo paso a paso de como dar forma al tradicional roscón de reyes.

Dividí la masa en dos. Con una de las partes hice el roscón grande que pesa 800g y con el resto hice roscones individuales de 80g. Salieron 6 con estas cantidades.

Para la decoración del roscón he puesto franjas de azúcar perlado, almendra en láminas, frutas escarchadas y almendra en cubos y lo he rellenado de merengue.

Comodísima la versión en roscones individuales. Nos quedamos con los que vayamos a comer y el resto al congelador. Quedan estupendos. 

El horno a 180ºC calor arriba y abajo y aire durante aproximadamente 25 minutos.

Y esto es todo por este año. Me despido de vosotros hasta el 2014. Felices fiestas!!!

Pan de beicon y romero con camembert



Imaginaros la escena... Una fría tarde del mes de Noviembre en Galicia. Tu pareja llega a casa tras 15 días de ausencia, se da una ducha caliente y se pone cómodo en el sofá mientras charla con un par de amigos que han pasado a saludar. Se sirven unas cervezas y unas patatas fritas y charlan animadamente mientras en la cocina se está cocinando algo de lo que ya llega el olor. Lo retiras del horno y apareces en el salón con este maravilloso pan con camembert cuyo acto de presencia hace que se genere un repentino silencio seguido de miradas cómplices de asombro que hacen que te sientas bien, muy bien. En menos de 20 minutos unas pequeñas migas eran el único testigo de esta maravillosa preparación que es un gustazo hacer y comer. Espero repetirlo mucho estas navidades, en esas tardes en las que nos juntamos unos cuantos para jugar al parchís, al cinquillo o contar chistes.

Vayamos con la receta...



Ingredientes:
  • 320 ml de agua o leche
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Una cucharadita de sal
  • 20g de levadura fresca
  • 600 grms de harina
  • 200g de beicon en taquitos
  • Dos o tres ramas de romero
Además:
  • Mantequilla derretida 
  • Semillas variadas (opcional) 


Preparación:

Lo primero que haremos será tostar el beicon. Lo ponemos en una sartén al fuego sin nada de aceite y dejaremos freír hasta que esté ligeramente tostado. Añadimos el romero, damos unas vueltas, retiramos y reservamos.

Preparamos la masa de pan metiendo todos los ingredientes en nuestra panificadora según instrucciones del fabricante, es decir, primero los líquidos y luego los sólidos. (Añadimos también el beicon y el romero antes de poner la harina) Seleccionamos un programa que amase y haga el levado. Retiramos la masa de la panificadora y la dividimos en 10 bolas, 5 de ellas de 120g y otras 5 de 90g. Cogemos las 5 más pesadas y vamos estirando una a una hasta dejarlas muy muy finitas colocando una encima de la otra untadas entre si de mantequilla derretida, excepto la última que estiraremos más grande para que cubra a todas las demas...


Una vez tengamos los cinco discos de masa colocados uno encima del otro, hacemos cuatro cortes centrales transversales que formarán 8 triángulos...


Tiramos de cada punta de los triángulos hacia atrás y repetimos la misma operación con la masa restante que colocaremos en el hueco central que nos ha quedado al estirar los triángulos hacia atrás...


Con algo de masa sobrante, hacemos una base para el queso que colocaremos en el hueco central. Pintamos la superficie de la masa con huevo batido y espolvoreamos de alguna semilla si tenemos (Esto es totalmente opicional)


Introducimos a horno precalentado a 200ºC durante 25 minutos o hasta que veamos que está cocido. Retirar y servir de inmediato.


Notas:

Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.

Diluiremos la levadura fresca en el agua o leche de la receta.

He usado un plato de postre de 20cm de diámetro para recortar los discos más grandes y  con un cuchillo afilado o un cortador de pizza he quitado el sobrante.

He usado un plato de café de 15cm de diámetro para recortar los discos de masa más pequeños. 

Iremos colocando los discos sobre la bandeja en la que vamos a hornear el pan para luego no tener que moverlo.

He utilizado una masa que crece mucho en el horno y que tiene mucha miga, por eso las diferentes capas formadas por los discos apenas se aprecian, si os gustan los panes con menos miga, podéis hacer la receta del primer pan con camembert.

El horno a 200ºC calor arriba y abajo y aire. 

Si queréis hacer la masa a mano, tan solo tenéis que poner los ingredientes sólidos (harina, azúcar y sal)en la mesa de trabajo en forma de volcán y añadir en el centro la mantequilla (que estará blanda) con el beicon, a continuación se irá añadiendo el líquido (con la levadura diluida) poco a poco al mismo tiempo que amasamos hasta formar una bola lisa y elástica. Tapamos con un paño y dejamos levar hasta que aumente el doble su volumen.

Aqui y aqui podéis ver otras versiones de esta receta

La persona que sale en las imágenes haciendo la receta, no sabe cocinar y jamás había preparado nada parecido. Tan solo ha seguido mis indicaciones que son las mismas que os pongo aquí y no le ha salido nada mal, verdad? Con esto quiero decir que cualquiera puede hacerlo.

Tarta Teresa. Receta para Navidad.




Acaso no existen las peras Bella Elena, la Paulova o la tarta Sara???? Pues esta es la tarta Teresa. Quién sabe! Quizá algún día se convierta en una elaboración famosa que se elaborará por el mundo entero :P

La tarta Teresa tiene su origen en una tarde de ocio donde un grupo de amigas y un amigo charlaban animosamente sobre recetas varias. Fue Teresa Luna Arias la que hizo hincapié en los ingredientes de esta receta y exigió además, que debería ser horneada y no una tarta fresca, así que al día siguiente, rauda y veloz comenzaba en mi cocina, la fantástica aventura de elaborar la tarta Teresa y he aquí el resultado. Una deliciosa tarta de queso y turrón, coronada con una nube de merengue que os volverá locos. La que veis en las fotos, me la he comido yo solita en dos días así que sé de lo que hablo ;) Os apetece probarla???

Vayamos con la receta...


Ingredientes:

Parta la base de galleta:
  • 250g de galletas oreo
  • 80g de mantequilla a punto pomada
Para el relleno:
  • 500g de queso philadephia
  • 200g de turrón de jijona
  • 100g de azúcar
  • 3 yemas de huevo
  • 20g de maizena
  • 3 claras de huevo
Para el merengue:
  • 150g de claras de huevo
  • 300g de azúcar
Además para decorar:
  • Sprinkles con forma de copo de nieve


Preparación:

Primero prepararemos la base de galleta. Para ello trituramos las oreo hasta hacerlas polvo, (mejor si contamos con la ayuda de algún robot de cocina) y las mezclamos bien con la mantequilla. Forramos un molde desmontable de 20/22cm en su base y en las paredes con esta mezcla y lo dejamos en la nevera mientras preparamos el relleno.

Mezclamos bien el queso con el turrón y reservamos. Batimos las yemas de huevo con el azúcar hasta que palidezcan e incorporamos la maizena. Acto seguido mezclamos esto con el queso y turrón reservados y por último incorporamos las claras batidas a punto de nieve mezclando con cuidado para que no se nos bajen.Volcamos la crema resultante sobre la base de galletas e introducimos a horno precalentado a 170ºC durante una hora aproximadamente y dejamos enfriar dentro del horno.

Por último preparamos el merengue llevando al baño María las claras con el azúcar hasta que este se disuelva. En ese momento retiramos del calor y lo batimos durante un largo rato hasta que alcance temperatura ambiente y esté brillante y forme picos firmes. Volcamos el merengue sobre la tarta y servimos.



Notas:

Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para realizar esta receta.

Las galletas oreo las he triturado sin la parte blanca, de este modo nos quedará una corteza más crujiente

La mantequilla a punto pomada es eso mismo. Mantequilla blanda con textura de pomada.

Antes de colocar la base y los laterales de galleta, he forrado el molde con papel vegetal, de esta manera el desmoldado es mejor y más fácil.

Nos debe resultar una crema de relleno espesa.

El horno con calor arriba y abajo y aire. Cubrí la superficie de la tarta con papel de aluminio para evitar que se tostase la parte superior. El tiempo solo es aproximado, deberéis controlar vuestro horno.

Cuando preparemos el merengue, para saber si el azúcar está disuelto, tomamos una pequeña cantidad entre dos dedos y frotamos. Si no notamos las piedritas de azúcar, está listo. 

Para decorarla, he pegado unos sprinkles con forma de copo de nieve alrededor de toda la galleta con un poco de chocolate derretido. Creo que los compré en Alcampo...