Gravity cake de conguitos


Este tipo de tartas, denominado "Gravity cakes" se están poniendo muy de moda. La primera vez que vi una, me pasó, casi seguro, como a muchos de vosotros ahora... ¿Cómo lo hizo?! Al verla se puede pensar que ese efecto de los conguitos cayendo de la bolsa es algo super difícil de conseguir, pero qué va!!! De ser así yo no la habría hecho. Es muy muy fácil de hacer y además rápido, no hay que estar mucho tiempo decorando la tarta. Esta fue un regalo y os aseguro que los que la vieron, alucinaron y no es para menos porque el efecto es muy llamativo. ¿Quieres saber cómo se hace? 

Vayamos con la receta...




Ingredientes:


Para la crema de mantequilla y chocolate de relleno:
120g de chocolate negro para fundir
250g de mantequilla blanda
300g de azúcar glas
Una cucharada de nata
Una cucharadita de esencia de vainilla

Además:
Almíbar (ver notas)
Chocolate negro para fundir
Conguitos


Preparación:

Preparamos el bizcocho base para tartas y lo dejamos enfriar. Mientras tanto preparamos la crema de la siguiente manera: troceamos el chocolate, lo derretimos en el microondas o al baño María y lo dejamos enfriar. Aparte, batimos el resto de los ingredientes a velocidad alta hasta que la mantequilla palidezca y se forme una crema. En ese momento añadimos el chocolate (sin dejar de batir) hasta que todo esté bien mezclado. Y ya está, con esto ya nos ponemos a montar nuestro "gravity cake" de la siguiente manera:

Cortamos el bizcocho en tres partes iguales como en la siguiente imagen:


Calamos cada una de las partes con almíbar:


Entre cada capa de bizcocho colocamos dos buenas cucharadas de la crema y la extendemos por la superficie con una espátula o el filo de un cuchillo:


No importa si la crema nos sobresale por los bordes:


Cubrimos la superficie exterior del bizcocho con más crema:


Colocamos una pajita de papel clavándola en lo alto del bizcocho y ligeramente inclinada hacia un lado y cubrimos la superficie del bizcocho con conguitos:


Con ayuda de chocolate derretido y usándolo a modo de pegamento, vamos colocando conguitos por toda la pajita:


Hasta cubrirla por completo. Por último colocamos la bolsa que habremos abierto por una esquina y voilá:


Notas:

Como molde he usado un bol de cristal tipo ensaladera de 1litro de de capacidad (apto para el horno). Podéis hacer el bizcocho con la forma cilíndrica de toda la vida, como los de la entrada anterior, no tiene porque ser como el mío y usé esta cantidad de ingredientes: 3 huevos, 100g de harina, 120g de azúcar y 20g de cacao puro en polvo. Pinchando Aquí, veis como se hace este bizcocho.

Ni que decir tiene que el bizcocho debe estar completamente frío. Como es un bizcocho denso, no necesita frío de nevera ni dejarlo hasta el día siguiente para que este más compacto. En cuanto esté completamente frío ya lo podemos cortar sin que se desmigue o rompa.

Con mantequilla blanda me refiero a mantequilla a temperatura ambiente. No la pongáis en el micro que seguramente se os va a derretir y así no vale. Sacarla de la nevera con antelación para que ablande por sí misma.

Ojo con el chocolate para la crema! No puede estar caliente si no se derrite la mantequilla y tendremos que tirarlo todo. Que no esté tan frío como para volverse duro pero que no esté caliente!

Cuando os pongáis a batir la mantequilla con el azúcar glas, empezar con una velocidad muy lenta y tapando con un paño la batidora, si no, pondréis todo perdido. En cuanto se mezcle el azúcar ya podéis batir a velocidad alta.

Vale, habéis terminado de hacer la crema y aquello está tan líquido que casi se podría beber... tranquilos, estas cosas pasan en las mejores familias ;) Lleváis la crema a la nevera hasta que endurezca y luego la batís bien hasta que esté bien cremosa. Hacemos lo mismo si decidimos hacer la crema el día anterior o en el momento que hemos terminado de hacerla no podemos ponernos con ella. Pues a la nevera y luego la batimos bien.

Podéis dejar hecho el bizcocho y la crema el día anterior y así ni os enteráis de que habéis hecho una tarta y si tenéis reserva de bizcochos en el congelador (como es mi caso) prácticamente no macháis ni una uña :)

Los bizcochos quedan perfectamente cortados si nos ayudamos de una lira. Es parecida a una sierra de marquetería y con ella conseguiremos unos cortes precisos. Si no tenéis no pasa nada, con un cuchillo como se hizo toda la vida y listo.

Para cubrir el bizcocho dejar una capa de crema algo gordita para que "atrape" los conguitos, lacasitos o lo que sea que hayáis decidido poner.

Marcamos cada corte del bizcocho con palillos para luego colocarlos exactamente en su sitio, como hicimos en la tarta de bizcocho de yogur.

A mí me gustan mucho las tartas que están mojadas en almíbar y éste es muy fácil de preparar. Ponéis al fuego 500ml de agua con 500g de azúcar y lleváis a hervir durante 8 minutos. Lo retiramos del fuego y una vez templado le añadimos un buen chorro de licor. Si no lo queremos con alcohol, añadimos a la preparación cuando vaya al fuego, una rama de canela, la piel de un limón, naranja, vainilla, etc... Según el sabor que le queramos dar. (Lo que os sobre lo guardáis en la nevera para futuros usos) Este bizcocho más compacto es indispensable calarlo. Para que el almíbar penetre bien, pinchar por toda la superficie cada capa de bizcocho con el palo de una brocheta.

Cuando estemos colocando los conguitos por la pajita, dejaremos secar un poco el chocolate para que endurezca y los conguitos se peguen bien porque si colocamos todos seguidos, unos encima de otros, se nos van a escurrir. Así que colocamos unos pocos, esperamos un poquito para que el chocolate endurezca y seguimos colocando más. 

Si no os gusta el chocolate (como a mí) lo quitáis de la crema ya está. Batís todos los ingredientes y obtendréis una deliciosa crema de mantequilla.

Si la tarta fuese para mí, le restaría azúcar a todo, pero esto lo dejo a vuestro gusto.

¿¿¿Me lo parece a mí o soy un poco pesada con las notas???

¡Disfrutadla!

Bizcocho base para tartas



Que no es otro que el famoso bizcocho genovés pero un poco más denso. Por lo general, para hacer este típico bizcocho, se multiplica cada huevo por 30 para hallar la cantidad de harina y azúcar que se necesita. Por ejemplo, si hacemos un bizcocho genovés de 3 huevos, se suelen poner 90g de harina y 90g de azúcar. Si es de 4 huevos, serían 120g de harina y 120g de azúcar y así sucesivamente según el número de huevos. En la receta original se montaban los huevos con el azúcar al baño María para lograr un mejor montado de los huevos debido al calor, aunque otra técnica también es montar primero las claras e incorporarlas con mucho cuidado al resto de ingredientes. Os cuento mi forma de hacer este bizcocho base para tartas, que como os he dicho al principio es un poco más denso porque he multiplicado por 40 y así obtendremos unos bizcochos con más cuerpo, ideales para cortar sin apenas desmigarse y capaces de aguantar mucho más peso sin perder ni esponjosidad ni sabor.

Vayamos con la receta...


Ingredientes:

6 huevos M
240g de azúcar
240g de harina

Preparación:

Lo primero que haremos será encender el horno a 180ºC calor arriba y abajo y aire. Enmantequillamos el molde o moldes seleccionados donde vamos a hornear y lo forramos con papel de horno en la base y en los laterales. Volvemos a pasar la mantequilla por encima del papel. Reservamos.

Mezclamos los huevos con el azúcar y les damos un golpe de microondas. Los pasamos al bol de nuestra batidora y batimos a velocidad máxima hasta que aumenten el triple su volumen (Por lo menos 10 minutos nos debería llevar) Una vez bien montados, vamos añadiendo la harina poco a poco y mezclando con movimientos envolventes hasta integrarla por completo. Volcamos la crema resultante en el molde y horneamos unos 35/40 minutos hasta que esté cocido. Retirar del horno, dejar enfriar 15 minutos y desmoldar sobre una rejilla para que termine de enfriarse.


Notas:

Vale, yo también estoy de acuerdo. Lo de forrar el molde como lo he puesto es un rollo pero si queréis la cosa bien hecha, hay que hacerlo. De esta forma el desmoldado es perfecto. Como ejemplo os dejo el tercer bizcocho de la torre. Todos los demás están hechos con el molde forrado menos ese y he puesto la cara bonita hacia delante. Hacerme caso, se nota.

Cuando digo dar un golpe de microondas, me refiero a unos pocos segundos, unos 15 o 20 segundos simplemente para dar calor a los huevos con el azúcar y así mejorar el montado. No pasaros con el tiempo o podéis cocinar los huevos.

Hay que batir mucho y muy bien los huevos con el azúcar. Tener en cuenta que no lleva levadura, así que es fundamental hacer esto bien. Batir hasta que aumente el triple el volumen.

Podemos sustituir 40g de harina por fécula de patata o de maíz para obtener un extra de esponjosidad.

Para la versión de chocolate tan solo hay que retirar 30g de harina y sustituirlos por cacao puro en polvo. (Yo siempre uso cacao en polvo Valor)

Podemos aromatizar la mezcla con ralladura de limón, esencia de vainilla, canela, etc...

Tamizar siempre la harina.

A partir del minuto 35 de horneado, comprobad si está cocido pinchando en el centro con un palo de brocheta. Si sale limpio, está listo.

Ni se os ocurra desmoldar el bizcocho tan pronto salga del horno. Si hacéis esto os va a romper porque estará muy blandito debido al calor. Dejarlo reposar 15 minutos y luego lo sacáis del molde.

Tal y como están las cosas no se puede encender el horno de cada vez que hay que hacer un bizcocho. Así que yo me tomo una tarde para esto y horneo una buena tanda para una larga temporada. Una vez hechos y completamente fríos, los envuelvo bien en papel film y luego dentro de una bolsa al congelador. Los podemos tener hasta 3 meses. 

Yo siempre hago la cantidad que os puesto y luego la reparto en diferentes moldes o en uno solo. Hago de varias medidas y de varios sabores. Los guardo como os he explicado en la nota anterior.

Tened esta receta en cuenta. En unos días os mostraré una tarta que he hecho con este bizcocho.

Nos vemos pronto!

Tarta de frambuesas con Kaiku Sin Lactosa




La receta de hoy viene de la mano de Kaiku Sin Lactosa. Os voy a contar mi experiencia personal sobre estos productos. Por suerte, yo no padezco ninguna intolerancia. En mi familia y entre mis amigos (hasta donde yo sé) tampoco nadie tiene intolerancias, así que, si soy sincera, vivía un poco de espaldas a estos problemas alimetarios en los que creía que los productos sin lactosa eran de uso exclusivo para personas intolerantes a la misma, y que no estaban pensados, por ejemplo, para personas como yo, y nada más lejos de la realidad, puesto que son productos aptos para todos los que decidimos cuidar nuestra alimentación con productos que nos sientan mejor.

Uno de mis postres favoritos, son las fresas con nata. Pues bien, hace ya mucho tiempo que las tomo con yogur, y no por restar calorías (que también) si no porque me caían muy pesadas. Gracias a la nata de Kaiku Sin Lactosa puedo volver a disfrutar de mi postre estrella sin tener que acordarme de él el resto del día porque me siento igual de ligera que con el yogur y sin perder ni pizca de sabor. Y además, cómo os quedáis si os digo que tiene un 36% de materia grasa??? Alucinada me quedé cuando lo vi en el envase, si ya las que tienen un 35,1%, ese 1% marca la diferencia, imaginaros esta!!! Monta de maravilla, se queda intacta mucho tiempo, no se baja ni suelta suero, realmente impresionante y además no se hace pesada. Yo desde luego la tendré muy pero que muy presente para mis postres. Todos los productos que he probado de la gama morada de kaiku Sin Lactosa, están muy buenos, doy fe, de verdad que son riquísimos. La leche deliciosa y los yogures super cremosos y con sabor a yogur yogur, además los azucarados, tienen el punto justo de azúcar, como a mí me gusta. Echad un vistazo a algunos de los productos de la gama morada que Kaiku Sin Lactosa ha tenido la amabilidad de enviarme para que los probase.


Leche entera, semi, desnatada, calcio y de crecimiento para peques. Yogures naturales desnatados y naturales azucarados. Queso gouda en lonchas y emmental rallado. Yogur desnatado natural para beber, natillas de chocolate, lactobacillus fresa-plátano, nata para cocinar 15% materia grasa y para montar 36% y muchos más productos que faltan, y todos ellos sin lactosa, así que ya veis que la variedad es amplia.

Por si alguien no lo sabe, la lactosa es el azúcar natural de la leche. Cuando la enzima lactasa, generada por nuestro organismo, es insuficiente para absorber la lactosa, se producen una serie de síntomas molestos que determinan la intolerancia a la lactosa. Cada vez son más demandados los productos sin lactosa, y no solo por personas intolerantes, si no también por aquellos que deciden cuidar su alimentación haciéndola menos pesada y digestiva. Así que #DaElPaso y prueba Kaiku sin lactosa

Y ahora sí,

Vayamos con la receta...



Para la receta de hoy usaremos los productos sin lactosa que veis en la imagen:

Yogures azucarados, nata 36% y leche entera Kaiku sin lactosa.

Ingredientes para la base de bizcocho:
2 huevos de tamaño M
60g de azúcar
60g de harina
Ralladura de medio limón
Una pizca de sal

Ingredientes para la crema de yogur y frambuesas:
200g de frambuesas
200ml de leche entera sin lactosa
4 yogures naturales azucarados sin lactosa
200ml de nata para montar 36% materia grasa sin lactosa
120g de azúcar
6 hojas de gelatina

Además:
Un sobre de gelatina de frambuesa
Un puñado de frambuesas
Un par de hojas de menta



Preparación:

Lo primero que haremos será forrar la base y las paredes de un molde desmontable de 22cm. En la base colocaremos papel vegetal y en los laterales acetato. Reservamos.

Elaboramos el bizcocho, y para ello batimos muy muy bien los huevos con el azúcar y la ralladura de limón hasta que tripliquen su volumen. En ese momento añadimos la harina y la sal y mezclamos con movimientos suaves y envolventes hasta que esté perfectamente integrada. Volcamos la mezcla resultante en un molde redondo de 20cm y lo llevamos al microondas por espacio de tres minutos. Retiramos, dejamos enfriar 5 minutos y lo desmoldamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse. En ese momento lo colocamos de base en el molde forrado que tenemos reservado.

Para preparar la crema lo primero que haremos será poner las hojas de gelatina a ablandar en agua fría. Reservamos.
Batimos los 200g de frambuesas con 150ml de leche y colamos esta mezcla para eliminar grumos y que resulte más fina. Añadimos los yogures y el azúcar y batimos de nuevo para integrarlo todo bien.
Calentamos los 50ml de leche restantes, que estén bien calientes y deshacemos en ellos la gelatina que ya estará hidratada y que escurriremos previamente. Removemos hasta que esté completamente diluida y añadimos a la mezcla de yogur y frambuesas mezclando bien.
Por último montamos la nata y la agregamos con suavidad y movimientos envolventes al batido anterior hasta obtener una mezcla homogénea. Volcar encima del bizcocho y llevar a la nevera un mínimo de 4 horas hasta cuajar.
Preparamos el sobre de gelatina siguiendo las instrucciones detalladas en la caja y la ponemos con cuidado y poco a poco sobre la crema ya cuajada. Dejar en la nevera hasta que termine de endurecerse y decorar con más frambueas y unas hojas de menta.Desmoldar, decorar (si se desea) y servir



Notas:

Para hacer el bizcocho hay que batir muy bien los huevos con el azúcar. De este paso depende completamente que el bizcocho salga bien. Tener en cuenta que no lleva levadura, por lo que la esponjosidad se la dará el aire que incorporemos a los huevos mediante el batido. Así que batir hasta que aumente el triple su volumen inicial.

He utilizado un molde redondo de silicona, apto para microondas, de 20cm de diámetro. Aunque sea de silicona yo los unto de mantequilla. Se desmolda mejor.

Como sale un bizcocho un poco alto y buscaba una base más fina, lo partí al medio haciendo dos. La otra mitad la guardé en el congelador para un futuro uso.

Vigilar el tiempo en el microondas, no todos son iguales. A mí con tres minutos me llega para esta cantidad de bizcocho pero igual en otros se necesita algo más de tiempo.

Si hacemos el bizcocho en un molde de 20cm y lo ponemos de base en uno de 22cm, hará que al añadir la crema, éste se quede oculto y no se vea hasta el momento del corte. Es un efecto que a mí me gusta mucho, pero si preferís dejarlo a la vista, podéis montar la tarta en un molde del mismo diámetro que el bizcocho, es decir, 20cm.

Podéis ver lo que es y como se utiliza el acetato en la tarta de yogur y chocolate. Yo lo compro en las librerías y ayuda a dejar los bordes de las tartas más lisos y bonitos.

Siempre siempre siempre probar de dulce las recetas. La mayoría de ellas siempre van pasadas de azúcar, lo que hace que los dulces sepan solo a eso, a dulce. Yo suelo dejar el azúcar en el punto justo (Para mi gusto) así que a lo mejor necesitáis añadir más en el crema.

Un truco para este tipo de tartas. Una vez hecha la crema y puesta en el molde, la lleváis al congelador hasta que endurezca por completo y luego añadís la gelatina. De este modo, y al estar la tarta congelada, la gelatina se cuajará en muy poco tiempo en la nevera y el desmoldado será muchísimo más cómodo y perfecto (manejaremos la tarta como si fuera un bloque) Además, la podremos tener en el congelador un par de meses, tan solo a falta de poner la gelatina (Si queremos ponérsela) Con lo que podemos tener un postre de reserva listo para cuando nos haga falta. 

Ojo con la gelatina para los intolerantes. Comprobad que no tenga trazas. Si no, podéis prescindir de ella o hacerla vosotros mismos de esta forma: Una cucharada de gelatina neutra, 300g de frambuesas, una cucharada de zumo de limón, dos cucharadas de agua y 50g de azúcar. Hidratamos la gelatina en el agua y la calentamos hasta que se disuelva por completo. Trituramos las frambuesas con el resto de ingredientes y unimos ambas preparaciones. Colocar encima de la tarta y dejar cuajar.

Podemos sustituir las frambuesas por fresas, moras, arándanos, etc...

La decoración como podéis ver es muy sencilla. Un puñado de frambuesas colocadas en un lateral de la superficie de la tarta y unas hojas de menta.

Como podéis observar, con productos sin lactosa también podemos realizar fantásticas elaboraciones aptas para todos, resultando igual de ricas pero menos pesadas.

Agradecer a Kaiku Sin Lactosa que me haya dado la posibilidad de probar sus fantásticos productos.

Espero que disfrutéis de la receta!