Pastel de chocolate, queso y plátano. Halloween.



La receta de hoy, es un popular postre polaco llamado Kopiec Creta (espero haberlo pronunciado bien :P) Este postre consiste (en su versión más tradicional) en un bizcocho de chocolate ahuecado y relleno de plátano, cubierto con un riquísima crema de nata y queso con chips de chocolate y que se tapa con las migajas del propio bizcocho.

La verdad es que ya hace tiempo que conozco esta receta, y en época de fresas, que es de mis frutas favoritas, la preparo mucho porque es muy rápida de hacer y de verdad os aseguro que está ¡¡¡riquisíisisisisisissisima!!! Pero, es que tiene un aspecto así, no sé cómo explicarlo, vamos, que no es muy estética que digamos, y por eso no la he publicado antes, pero para Halloween es perfecta ;) 

Como suele ocurrir con las recetas más populares, cada uno hace su propia versión, y aunque para esta ocasión la he preparado con plátanos, se puede hacer con cualquier otra fruta. Yo recurro mucho a ella, con bizcocho de chocolate, como el de hoy, o con el de yogur o cualquier otro que saque del congelador o que prepare en ese instante. Da igual, el caso es que la hagáis porque está rica un rato largo. Hasta casi me atrevería a decir, que es una de las recetas más ricas que he hecho este año.

Vayamos con la receta...



Ingredientes para el bizcocho de chocolate:

170g de mantequilla blanda
4 huevos M
200g de azúcar común
20g de cacao puro en polvo
130g de harina de trigo de repostería
20g de harina fina de maíz (Maizena)
10g de levadura química o impulsor
Una pizca de sal

Ingredientes para la crema de queso y nata:

300g de queso Philadelphia
500ml de nata para montar muy fría (35% materia grasa)
Azúcar al gusto (unos 150g puse yo)
6 hojas de gelatina
60ml de agua muy caliente
100g de chocolate picado (Yo chocolate con leche)

Además:
4 plátanos grandes




Preparación:

Empezamos preparando el bizcocho. Batimos muy bien la mantequilla con el azúcar hasta formar una crema. Añadimos a continuación y sin dejar de batir los huevos de uno en uno (sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté bien integrado en la masa) Unimos y tamizamos la harina, la fécula o maizena, el cacao y la sal. Agregarla al batido anterior y mezclar bien.

Volcamos la masa resultante en un molde de 23cm untado de mantequilla. Introducir a horno precalentado a 180ºC durante 45 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio. Retirar, dejar enfriar 15 minutos y desmoldar sobre una rejilla.

Ahora preparamos la crema. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría y una vez hidratadas y escurridas, las deshacemos en los 60ml de agua caliente. Removemos bien y dejamos que alcance la temperatura ambiente. Picamos el chocolate con un cuchillo en trozos bien pequeñitos. Reservamos. 

Mientras enfría la gelatina, batimos el queso con el azúcar hasta mezclarlos y a continuación añadimos la nata, batiendo a velocidad alta hasta que comience a montar. En este momento, y sin dejar de batir, incorporamos la gelatina cucharada a cucharada hasta integrarla completamente. Terminamos de batir hasta que la nata esté perfectamente montada. Por último añadimos el chocolate picado con movimientos envolventes hasta que quede bien repartido.

Montaje de la tarta:

Una vez frío el bizcocho, cortamos la parte superior con un cuchillo para igualarlo (esto solo lo haremos si nos ha quedado desnivelado, si no, nos saltamos este paso) y con una cuchara, lo ahuecamos más o menos hasta la mitad de la altura del bizcocho y reservamos lo que retiramos...



En el hueco que hemos hecho, colocamos los plátanos...


Y los cubrimos con la crema de nata, queso y chocolate:


Con ayuda de una espátula, la colocamos haciendo como una cúpula con ella...



Desmigamos los restos de bizcocho que retiramos de ahuecarlo y cubrimos todo bien...


Llevamos a la nevera un ratito para que la crema termine de cuajar y ya lo podemos servir. Estáaaaaaa, de verdad, de verdad, de verdad, ¡¡¡ está muyyyy rico esto!!!



Para decoración he hecho unos ratoncitos de coco y leche condensada que son puro amor y no pueden ser más fáciles de hacer...


Tan solo tenéis que mezclar coco rallado y leche condensada a partes iguales. Si la mezcla quedase demasiado blanda añadís más coco y viceversa, pero a partes iguales debería iros bien. A continuación, formáis bolas, de unos 40g cada una (aunque esto dependerá del tamaño que queráis para vuestros ratones, os doy el peso de los míos) una vez formada la bola, con los dedos aplastáis ligeramente un lateral para hacer el hocico del ratón y los rebozáis en más coco rallado. Con un palillo hacéis las cavidades de los ojos y de la cola. En los ojos he puesto un poquito de fondant negro, pero si no tenéis podéis poner chocolate, quedará igual de bien y como cola una tira de regaliz rojo. Para las orejitas clavé dos mitades de almendra, ¡y ya está! Lleva más tiempo explicarlo que hacerlo. Con 100g de leche condensada y 100g de coco rallado os saldrán unos 3 ratoncitos.


Notas:

Si durante el batido del bizcocho, al añadir los huevos, notáis como si la mezcla se cortara, no os preocupéis, seguid batiendo y se pondrá bien.

 El horno con calor arriba y abajo y aire.

En el bizcocho no hace falta, pero en la crema probad de azúcar y rectificar a vuestro gusto.

A mí me ha llegado con tres plátanos y un trozo de un cuarto. Puede que necesitéis alguno más, puesto que los míos eran bastante grandes. El caso es no dejar huecos.

Ojo con la gelatina para la crema blanca. No puede estar caliente, si no la nata se nos bajará. No tiene mayor dificultad. Deshacéis la gelatina en el agua caliente y dejáis que pierda el calor, que no enfríe del todo o se cuajará, simplemente que no esté caliente. Incorporarla poco a poco al batido de nata.

Os va a salir, con estas cantidades, pastel como para dos familias. Así que reducirlas si os viene mejor.

Como siempre, espero que disfrutéis mucho de la receta y, ¡nos vemos en la próxima!

Tarta de queso "zebra" con mantequilla de cacahuete y chocolate



Uno de mis postres favoritos, junto con las tartas de manzana, son las tartas de queso. Hacer una tarta de queso es bastante sencillo. A ver, si ponemos queso, que es el ingrediente principal, le añadimos huevos y azúcar, y esto lo horneamos, ya tenemos una tarta. A partir de ahí podemos ir añadiendo cualquier ingrediente. Así que, personalizarlas o modificarlas al gusto de cada uno es coser y cantar.

Esta tarta iba a ser una clásica cheescake, pero ordenando las alacenas de mi cocina, apareció al fondo, como si no quisiera ser encontrado, un bote de mantequilla de cacahuete a puntito de caducar, y aprovechando el calor de horno que estaba encendido preparando un delicioso asado, hice esta tarta de queso. Y como la mantequilla de cacahuete, hace matrimonio con el chocolate, pues hala, ya está la fiesta montada.


Vayamos con la receta...


Tarta de queso "Zebra" con mantequilla de cacahuete y chocolate



Ingredientes para la base:
200g de galletas digestive
80g de mantequilla de cacahuete a temperatura ambiente

Ingredientes para la crema de relleno:
600g de queso crema philadelphia
200ml de nata (35% materia grasa)
40g de harina fina de maíz, Maizena
220g de azúcar común
2 huevos y 2 yemas
120g de mantequilla de cacahuete
30g de cacao puro en polvo Valor
Una cucharada de esencia de vainilla, o vainilla en pasta o el interior de una vaina.

Ingredientes para el glaseado:
100g de chocolate negro para fundir
40ml de leche
30g de mantequilla

Además:
Un puñado de cacahuetes salados


Preparación:

Lo primero que haremos será encender el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo y aire y metemos dentro una bandeja mayor que el molde que vamos a usar para esta tarta, con dos dedos de agua.

Forramos un molde de 20cm de diámetro en su base con papel de horno. Además lo forramos (para sellarlo) por la parte exterior con papel de aluminio.

Preparamos la base de galletas colocando todos los ingredientes juntos en un robot de cocina o similar. Accionamos hasta que las galletas estén completamente trituradas y forramos la base y los laterales de nuestro molde con esta mezcla. Reservamos en la nevera.

Para la crema de relleno, batimos el queso para suavizarlo, junto con la mantequilla de cacahuete, la harina de maíz y el azúcar. Cuando se haya formado una crema, añadimos los huevos y las yemas de uno en uno, sin añadir el siguiente hasta que el interior esté completamente incorporado. A continuación, añadimos la nata y la esencia de vainilla. Mezclamos para integrar y dividimos esta crema en dos partes iguales y a una de ellas le añadimos el cacao en polvo y removemos bien hasta que quede completamente integrado. Vamos colocando dos cucharadas alternas de ambas cremas en el molde, teniendo cuidado de incorporarlas justo en el centro de la crema que está debajo. Por ejemplo, si empezamos con la crema más clara, ponemos dos cucharadas en el centro del molde. A continuación dos cucharadas de la crema más oscura justo en el centro de la crema más clara que hemos puesto antes y así continuamente hasta terminar con toda la preparación...


Una vez todo el relleno colocado en el molde, damos un par de golpes secos sobre la mesa para alisar la superficie y llevamos al horno al baño María (colocando este molde dentro de la bandeja con agua que pusimos al inicio) Dejamos la temperatura de 180ºC durante 10 minutos y luego la bajamos a 120ºC durante 90 minutos más. Dejamos la tarta dentro del horno apagado una hora más, lo retiramos y guardamos en la nevera hasta el día siguiente. 

Una vez fría la tarta, preparamos el glaseado, derritiendo al baño María o en el microondas todos los ingredientes y removiendo bien hasta integrarlos por completo. Dejamos que esta salsa enfríe ligeramente para que tenga más cuerpo y la volcamos sobre la superficie de la tarta. Podéis dejarla caer por los laterales si es vuestro gusto. Colocar un puñado de cacahuetes salados, picados groseramente, sobre la superficie para terminar la decoración.




Notas:

Si no os gusta la mantequilla de cacahuete, simplemente la elimináis de la receta. De este modo obtendréis una deliciosa tarta de queso "zebra" clásica. Tan solo tened la precaución de sustituir la por mantequilla normal para la base de galleta.

Para hacer la base de galletas es mejor utilizar la mantequilla a temperatura ambiente (con textura de pomada) en vez de la mantequilla derretida. Así obtendremos una base seca y no aceitosa.

Colocar la base de galletas es muy sencillo. Yo empiezo colocando las galletas por las paredes del molde y termino por la base. Utilizo el reverso de una cuchara para ello. Voy haciendo presión con la cuchara sobre las paredes colocando las galletas. Cuanta más presión hago, más fina me queda la capa. Con las galletas que se van cayendo mientras forro las paredes, luego cubro la base.

Os doy algunos consejos para que os salgan bien las tartas de queso y no se os agrieten o encojan:
  • Procuraremos tener todos los ingredientes a temperatura ambiente cuando nos pongamos a hacer la tarta.
  • En el momento de añadir los huevos procuraremos hacerlo a velocidad baja. Yo bato el queso con batidora eléctrica y nada más. Todo lo demás lo hago con varillas manuales. De este modo no introducimos aire a la preparación e impedimos que suba durante el horneado, lo que llevará a que luego baje (Centro hundido y agrietado)
  • Uno de los factores más importantes a la hora de tener éxito es el horneado. Deberéis conocer muy bien vuestro horno para saber cómo se comporta. Os recomiendo un termómetro de horno para tener mayor exactitud de los grados a los que se está cocinando.
  • Los cambios bruscos de temperatura hacen que las tartas de queso se agrieten, por eso os recomiendo dejarla reposar en el horno al menos una hora más después de su cocción. Si aún estuviese caliente (que lo estará) dejamos que alcance la temperatura ambiente (ya fuera del horno) y a continuación la introducimos en la nevera. 
  • Un exceso de cocción hace que las tartas de queso se agrieten. Al final de la misma, la tarta debe temblar en el centro como si fuera un flan. 
  • Las tartas de queso pueden encogerse y agrietarse si se enfrían por completo en el molde donde se han cocido. Para evitarlo, lo desmoldaremos mientras aún esté templado pero lo bastante frío como para poder manipularlo con facilidad. Pasaremos un cuchillo entre los bordes de la tarta y el molde para retirar el aro sin dificultad.
  • Si seguís estos consejos obtendréis unas tartas de queso perfectas.

¡Espero que disfrutéis de la receta!