Dos recetas de Navidad y la nueva Mycook Touch, de Taurus.

¡Hola de nuevo a todos!

Hoy vengo cargada de novedades (poneros cómodos que el post será un pelín largo). Os traigo dos recetas para Navidad. Primero, una tarta fría de queso y piña colada. ¡¡DE- LI- CIO- SA!! Es fácil y rápida de hacer, riquísima, vistosa y barata (que esto también hay que tenerlo en cuenta) La otra, no es que sea complicada, pero lleva una importante cantidad de ingredientes, (sale un poquito cara, todo hay que decirlo) pero es un recetón, de esos que hay que tener como oro en paño. Hace años que lo hago en casa todas las Navidades y ya es casi como una tradición más, aunque este año he preparado la versión en chocolate. Bueno, el caso, es que ambas recetas las he preparado con la nueva y flamante Mycook Touch de Taurus (Para el resto os pondré también la elaboración tradicional)

Tengo que empezar diciendo que yo siempre he sido muy reticente a este tipo de robots de cocina. Me gusta la cocina tradicional, y siendo gallega, tiro mucho de cuchara de palo y cazuela de barro, de modo que los de Taurus no lo tenían nada fácil conmigo. Así que, os voy contar, tal cual, como he vivido yo esta experiencia de cocinar con la nueva Mycook Touch, desde la visión de una persona que jamás ha cocinado con nada parecido y que desconocía absolutamente el mundo de este tipo de máquinas que casi casi cocinan por ti.

Nada más ver de cerca la nueva Mycook Touch, ya me di cuenta de que estaba delante de un buen robot de cocina. A pesar de que estéticamente no enamora demasiado, su robustez y seriedad hacen de ella una buena máquina. A ver qué os parece a vosotros...


Digamos que está dividida en dos partes, y que desde la parte derecha, controlas todo lo que pasa en la parte izquierda.

Por lo que he podido ver, es bastante parecida, estéticamente, a la anterior Mycook, quitando que esta es de un color gris oscuro y que es completamente táctil.

Por primera vez un robot de cocina incorpora wifi y un sistema de interconectividad, basado en el cloud, que permite el acceso, gratis, a un recetario que crece día a día y está en constante actualización, y a prestaciones avanzadas como la vinculación, desde la propia máquina, al Club Mycook, con las ventajas que eso conlleva (valoración y marcado de recetas favoritas, recetario personal, información exclusiva…), así como la interconectividad entre dispositivos, tanto con nuestro ordenador como con el móvil, para el que ya puedes descargarte la aplicación ( de momento solo disponible para Android)

Se comercializa con todos los accesorios necesarios que nos ayudarán a elaborar diferentes técnicas y métodos de cocción.
  • Jarra: con una capacidad de 2 litros, fabricada en acero inoxidable donde cocinaremos nuestros platos.
  • Cestillo: donde pondremos aquellos alimentos que no queramos triturar y que queramos cocer. Además, también se puede usar para  colar y filtrar los alimentos.
  • Vaso dosificador: con un escalado de medidas que llega a los 100 ml, permite tapar el vaso para que no haya salpicaduras y escape de vapor sea menor. Además, permite la incorporación de ingredientes dentro de la jarra de forma muy controlada, como por ejemplo, aceite para preparar una mayonesa.
  • Paleta mezcladora: muy útil para remover grandes cantidades de comida mientras se cocina. También es el accesorio clave para montar natas o claras y emulsionar.
  • Espátula: con la que podremos remover los alimentos de forma manual y también retirar el contenido de la jarra y rebañar las paredes. Dispone de un tope para que podamos utilizarla cuando la máquina está en marcha sin el riesgo de que llegue a las cuchillas en movimiento.
  • Bandeja de vapor: aquí podremos cocinar al vapor varios alimentos de forma simultánea.
Nada más encenderla tienes que configurarla, pero la configuración es para tontos. Seleccionas el idioma y si cocinas en grados Celsius o Fahrenheit, y ya está. También puedes seleccionar el peso en gramos, onzas o libras (lo que viene genial si estamos haciendo una receta de otro país) Eso es todo, complicado, ¿verdad? El resto que le sigue es tan fácil como lo anterior, tanto, que ni he necesitado  leer las instrucciones de uso. Absolutamente intuitiva. Solo tienes que encenderla y dejarte llevar por ella misma. Os explico un poco y veréis qué fácil es:

En la parte derecha está la pantalla táctil multifunción de 7" que la podemos personalizar cambiando los colores (9 diferentes), los sonidos e incluso los mandos (En imágenes, tal y como viene de serie) Es una pantalla grande, muy cómoda y donde todo es absolutamente digital. Todo se hace tocando con el dedo, y para limpiarla basta con pasar un paño húmedo. Tiene acceso wifi y conexión a Internet con lo que las recetas, noticias y software estarán siempre actualizados. Cuenta con una balanza de precisión que pesa de 5 en 5g y cocina por inducción hasta 140ºC

Se puede trabajar con ella en modo manual o de forma asistida, donde la nueva Mycook Touch,te lleva de la mano a la hora de cocinar. Se trata de recetas guiadas, donde no hay margen de error. Os pongo un ejemplo en imágenes de su fácil manejo.  En la pantalla principal, entras en "modo recetas"


Una vez haces click, se abre un menú con todas las categorías y seleccionas la que te interesa:


En esta pantalla seleccionas la receta que te apetece hacer:


En las siguientes capturas podemos ver la fotografía de la receta e información como el tiempo total de preparación o el número de raciones. También tenemos la posibilidad de visualizar la lista de los ingredientes necesarios para realizarla y así poder tener todo listo y organizado cuando nos pongamos a preparar una receta, puedes pesar todos y cada uno de los ingredientes necesarios (la máquina te avisa si te pasas con alguno) ella misma selecciona los pasos a seguir, como la velocidad, tiempo y temperatura (pudiendo tú modificarlos si así lo deseas) En definitiva, que solo tienes que dar la confirmación y ella misma cocina por ti, y además, sin margen de error. Hay miles de recetas para seleccionar, y por si fuera poco, vienen acompañadas de los comentarios con sus cambios y/o recomendaciones de los usuarios que ya las han probado y todo ello sin coste adicional. Es decir, gratis. GRA-TIS. ¿¿¿He dicho ya que es gratis??? Pues eso, miles de recetas a tu alcance sin pagar ni un duro por ellas.


Por si esto no os ha quedado del todo claro, desde la misma pantalla podréis acceder a los vídeos de ayuda de cada una de sus funciones o también los podréis ver en su canal de YouTube siempre que lo consideréis necesario.

Cuenta también, por supuesto, con el modo manual, donde tú misma seleccionas la forma en la que vas a cocinar y donde puedes dar rienda suelta a tu imaginación o desde donde podrás modificar un plato totalmente a tu gusto. Es como, si comparamos, utilizar nuestras cámaras fotográficas en modo automático o manual. En el primer caso ella lo hace todo y en el segundo lo haces todo tú. Más o menos es esto. El modo manual también es bastante sencillo, solo que en este caso tienes que familiarizarte con ella, aprender cual es la velocidad, tiempo y temperatura óptimas para la receta que quieres hacer y una vez conseguido esto ya podrás adaptar todas tus recetas a la Mycook.

Dejando a un lado los aspectos técnicos, estéticos, paso a daros mis propias conclusiones:

Al principio, (os recuerdo que es la primera vez que veo una Mycook, nunca antes había tenido otra) sientes un poco de temor, parece que no sabes muy bien por dónde empezar, te parece todo muy raro y complicado, desconcierto total. Es que imaginaros pasar de cocinar de forma totalmente tradicional y de repente tener que hacerlo de una forma totalmente digital. Te dan ganas de salir corriendo. Es algo así como una lucha interior entre "venga, dale una oportunidad" o "tírala por la ventana"  Menos mal que el susto se pasa pronto ;)

Para mí, lo mejor de Mycook Touch es:

Que cocina por inducción y a 140ºC. Lo que la hace más eficiente energéticamente. Es más rápida y gasta menos (¡¡Y yo esto lo miro mucho mucho!!)

Que dispones de miles de recetas guiadas (Y GRATIS) para que puedas cocinar sin problemas. (¡¡Y esto también es para mirarlo mucho mucho!!)

Es útil tanto para las personas que sepan cocinar como para las que no.  Para las primeras y aunque decidas seguir cocinando de forma tradicional, porque es una estupendísima ayuda en la cocina, ya que puedes picar, sofreír, pulverizar, amasar, moler, rallar, trocear, pesar, emulsionar, triturar, cocer al vapor... sin necesidad de tener mil aparatos para todo esto. Para las segundas, porque podrás poner en tu mesa platos de auténtico restaurante, sin tener ni idea. Tan solo siguiendo las indicaciones de la receta. ¡Chollazo total!

Porque la puedes dejar programada para que cocine a una hora determinada. Aunque esto, claro, solo vale si la receta tiene un único paso (en el que tú no tengas que estar añadiendo ingredientes) o para dejarla lista a falta del paso final. Por ejemplo, podemos dejar un guiso listo, con su sofrito y el caldo preparados, solo a falta de añadir la carne o lo que sea que vayamos a poner. También muy a tener en cuenta.

Porque los sofritos que hace son de auténtico lujo.

Porque es de fabricación española. Y además, de una marca fiable y conocida.

Porque he alucinado con las masas y las papillas. He hecho varias veces la masa de brioche y me la ha dejado perfecta con un amasado de dos minutos. Y no es exageración de gallega eh, dos minutos de reloj. Ni un segundo más. Y las papillas, porque después de muchos meses preparando papillas para mi pequeño casi a diario, nunca he sido capaz de dejarlas con la textura que he conseguido con la Mycook, ni parecida siquiera!!! Ayy por qué no te habré conocido yo antes!!! Y esto sin manchar la vitro ni cientos de cacharros, sin tener que estar yo ahí, pendiente de todo, pudiendo hacer otra cosa mientras "Ella" cocina por mí :) 

Porque la puedes adquirir en grandes almacenes y en las principales tiendas de electrodomésticos y no tienes que meter a nadie dentro de tu casa para que te diga cómo funciona (para algunos esto será una desventaja)

Porque tienes un montón de accesorios (que ya vienen incluidos) que te harán más fácil todo el trabajo.

Porque puedes cocinar de todo, (arroces, guisos, bebidas, postres, etc.) y además hacerlo bien, en un mismo recipiente, sin ensuciar nada más. 

Otra gran ventaja para mí, es poder triturar los ingredientes al mismo tiempo que los cocinas. Por ejemplo los sofritos, que en mi caso no me gusta nada encontrarme los trozos de las diferentes verduras, con la Mycook los trituro a mi gusto y disfruto mucho más de las comidas. Que esta es otra, todos los que cocinamos, sabemos que nuestras propias recetas no nos saben tan bien como cuando cocinan otros, ¿verdad o mentira? Pues con la Mycook, disfrutarás de cada plato como si tuvieras una cocinera en tu cocina. Ella trabaja y tú disfrutas.

Porque puedes subir, compartir y comentar tus propias recetas con otros usuarios de Mycook.

Porque es absolutamente intuituva.
 

Las desventajas.

Porque no todo podía ser de color de rosa, estas son, hasta la fecha (aún estoy en fase de "nos estamos conociendo") las principales desventajas que le veo:

La limpieza. Me resulta un rollo limpiar la jarra y las cuchillas y el tener que montar y desmontar cada vez que toca limpiar de forma más profunda. Es cierto que solo es un recipiente, pero por ejemplo, retirar los restos de masa de las cuchillas, se me hace cuesta arriba y cuando hay que hacer una receta en la que tienes que limpiar la jarra varias veces...¡¡¡¡ Quémepongomuyrabiosa!!!!

El precio. Y no es porque no cueste lo que vale, que posiblemente el precio esté bien ajustado, pero reconozco que es un desembolso importante y que no todas las familias se lo pueden permitir. Es una buena adquisición, se amortiza lo que se gasta en ella, pero claro, hay que disponer de ese presupuesto para poder tenerla. Así que, si alguien quiere hacer un buen regalo, ahora que se aproximan las fechas navideñas, tan idóneas para sorprender a los nuestros, y queremos hacer feliz a alguien, sin duda, la nueva Mycook Touch de Taurus, es un acierto seguro. 


Y ahora sí, (después del rollazo que os he soltado) pasamos a las recetas.


Tarta fría de queso y piña colada


A pesar de llevar nata y queso, esta tarta resulta muy ligera y al llevar una capa de piña, es también muy fresquita. Será la que pondré de postre en la cena de Nochebuena. Si se sirve bien fría, que es como debe comerse, es una apuesta segura para después de una cena copiosa. Así que tenerla en cuenta si buscáis un postre de estas características.


Ingredientes:

500ml de nata (35% materia grasa) muy fría
200g de azúcar común
200g de queso philadelphia
400ml de leche de coco
10 hojas de gelatina

Para la gelatina:

Una lata grande de piña (820g)
5 hojas de gelatina

Además para decorar:

Unas rodajas de piña



Preparación en Mycook:

Hidratamos las 10 hojas de gelatina cubriéndolas de agua fría y una vez blandas las escurrimos y reservamos.

Ponemos en la jarra de la Mycook, la de leche de coco y seleccionamos 2 minutos y medio, 50ºC, velocidad 1. Añadimos las hojas de gelatina y seleccionamos 30 segundos, velocidad 4. Retiramos y reservamos.
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Sin lavar la jarra, y asegurándonos de que está fría, colocamos la paleta mezcladora y ponemos la nata, el queso y el azúcar y seleccionamos 4 minutos y medio a velocidad 4. Transcurrido el tiempo añadimos la leche de coco reservada (que también estará fría) y seleccionamos 10 segundos velocidad 5.
Terminamos de envolver con la espátula y volcamos la crema en un molde de 1 litro y medio de capacidad untado de aceite.
Llevamos a la nevera a cuajar un mínimo de 4 horas.

Cuando la capa blanca esté completamente cuajada, preparamos la gelatina de piña:

Hidratamos en agua fría las 5 hojas de gelatina y reservamos.
Ponemos la piña y su jugo en la jarra y damos unos golpes de turbo hasta que todo quede bien triturado y seleccionamos 3minutos, 50ºC, velocidad 2.
Añadimos la gelatina escurrida y seleccionamos 30 segundos, velocidad 4.
Dejamos que pierda calor y ponemos esta mezcla encima de la capa blanca. Dejamos cuajar de un día para otro. Desmoldar y servir.

Para hacer las "flores de piña" tenemos que cortar la piña en lonchas muy muy finas, mejor si lo hacemos con una mandolina, y las ponemos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal sin que se toquen unas con otras. Introducimos a horno precalentado a 100ºC (dándoles vuelta a mitad de cocción) hasta que estén completamente secas. Una hora más o menos. Una vez listas, las dejamos enfriar dentro de moldes para magdalenas o cupcakes para que adquieran esa forma y no queden completamente planas.


Preparación tradicional:

Poner las 10 hojas de gelatina a hidratar en agua fría. Reservar.

Ponemos la leche de coco en un cazo al fuego y calentamos hasta casi hervir. Retiramos y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Removemos bien hasta su completa disolución y dejamos que esta preparación pierda calor.

Montamos la nata junto con el azúcar y el queso. Añadimos la leche de coco, que ya estará fría y mezclamos con movimientos envolventes.
Volcamos la crema resultante en un molde de 1litro y medio de capacidad, untado previamente de aceite, y dejamos cuajar un mínimo de 4 horas.
Transcurrido el tiempo, preparamos la gelatina de piña:

Hidratamos en agua fría las 5 hojas de gelatina. Reservamos.
Trituramos, con ayuda de una batidora, el contenido de la lata (piña y jugo) y lo llevamos al fuego hasta casi hervir. Retiramos del calor y añadimos la gelatina bien escurrida. Cuando no esté caliente, pero todavía líquida, la colocamos encima de la capa de queso que ya estará cuajada. Dejamos en la nevera de un día para otro.

Para hacer las "flores de piña" tenemos que cortar la piña en lonchas muy muy finas, mejor si lo hacemos con una mandolina, y las ponemos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal sin que se toquen unas con otras. Introducimos a horno precalentado a 100ºC (dándoles vuelta a mitad de cocción) hasta que estén completamente secas. Una hora más o menos. Una vez listas, las dejamos enfriar dentro de moldes para magdalenas o cupcakes para que adquieran esa forma y no queden completamente planas.


Notas:

Cuidado a la hora de montar el queso con el azúcar y la nata en la Mycook. Controlad este punto mirando por la jarra, debido a la temperatura de los ingredientes (más o menos fríos) y de las marcas utilizadas, puede que lleguéis antes a este punto, así que controlad aquí.

La piña que yo he usado para la capa de gelatina, era en almíbar ligero, de modo que no tuve que añadir azúcar. Si ponéis piña en su jugo puede que necesitéis ponerle un poco. Así que probad antes de que cuaje y añadir a vuestro gusto.

Las hojas de gelatina usadas en la receta son de 2g cada una.

La piña apenas tiene color, así que para darle un poco de gracia a la gelatina, puse un poquito de colorante amarillo.

Las flores de piña para la decoración, por lo menos yo, no vuelvo a hacerlas. Después de tenerlas muuuuucho tiempo a secar en el horno, (con el gasto que esto supone) solo sirven para el momento, porque con el tiempo (muy poco tiempo) se ablandan y se mustian. No sé en otros rincones del planeta, pero en Galicia no duran secas más de un minuto y si las pones encima de una tarta como esta, que además es húmeda, apaga y vámonos. Así que, con que malgaste yo energía ya llega :( El próximo lo decoro con unos rosetones de nata y unas guindas.

La tarta gana, si la servimos muy muy fría.

Esta receta es una adaptación de esta otra



Chocolate Christmas cake 


Este es un "Señor pastel" realmente impresionante de lo bueno que está, siempre y cuando seáis de los que os gustan este tipo de pasteles, llenos de pasas y demás. A mis padres les encanta, y siempre les preparo uno por Navidad. Aguanta bueno hasta que se lo terminan, y es un pedazo de regalo si queréis quedar más que bien ;)


Ingredientes:

150g de chips de chocolate
200g de sultanas
200g de pasas
250g de frutos variados (yo puse orejones, guindas, avellanas y pistachos)
100g de nueces
250g de mantequilla blanda
250g de azúcar moreno
5 huevos medianos
220g de harina de trigo de repostería
30g de cacao puro en polvo
10g de levadura química o impulsor
Ralladura de una naranja
Ralladura de un limón
Una pizca de sal
Una pizca de canela
Una pizca de jengibre
Una pizca de clavo molido
Una pizca de pimienta negra
Una pizca de nuez moscada
Una pizca de anís en grano, molido
150ml de ron (puse ron negrita)
100ml de agua

Además para decorar:

Un puñado de almendras
Un puñado de guindas en almíbar


Preparación:

48h antes de la preparación, ponemos las sultanas, las pasas, los frutos variados y las nueces a macerar con el ron y el agua. Daremos vueltas de vez en cuando para que todo se empape bien. Antes de elaborar el pastel, añadimos también los chips de chocolate.


Elaboración en Mycook:

Forramos un molde de 20cm y que sea un poco alto, con papel de horno en su base y los laterales. Untamos de mantequilla el papel y reservamos.

Ponemos la mantequilla en la jarra con el azúcar. Seleccionamos 5 minutos, velocidad 4.
Pasado el tiempo y en velocidad 4, añadimos los huevos de uno en uno, sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté completamente incorporado. (No os pongo tiempo, lo que os lleve este proceso)
Unimos y tamizamos la harina, el cacao, las especias, la ralladura de los cítricos y la levadura y lo añadimos a la jarra. 1 minuto, velocidad 5. Comprobad que está todo bien mezclado y si no, seleccionar 30 segundos más a la misma velocidad. Retiramos y volcamos la crema resultante sobre los frutos macerados y mezclamos para que quede todo bien repartido. Ponemos la mezcla en el molde que tenemos reservado y decoramos al gusto la parte superior (yo puse unas almendras y unas guindas) Metemos en el horno, precalentado a 160ºC, calor arriba y abajo y aire. Comprobar su cocción a partir del minuto 60 pinchando en el centro con el palo de una brocheta. Retirar cuando salga seco y limpio. Dejar enfriar 30 minutos y desmoldar. 



Elaboración tradicional:

Forramos un molde de 20cm y que sea un poco alto, con papel de horno en su base y los laterales. Untamos de mantequilla el papel y reservamos.  

Batimos muy bien la mantequilla con el azúcar, hasta que se vuelvan una crema. En ese momento y sin dejar de batir, añadimos los huevos de uno en uno, sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté completamente incorporado. 

Unimos y tamizamos la harina, el cacao, las especias, la ralladura de los cítricos y la levadura y lo añadimos a la mezcla anterior, mezclando hasta integrar la harina por completo. Añadimos las frutas maceradas y removemos para repartirlas bien.

Ponemos la mezcla en el molde que tenemos reservado y decoramos al gusto la parte superior (yo puse unas almendras y unas guindas) Metemos en el horno, precalentado a 160ºC, calor arriba y abajo y aire. Comprobar su cocción a partir del minuto 60 pinchando en el centro con el palo de una brocheta. Retirar cuando salga seco y limpio. Dejar enfriar 30 minutos y desmoldar.


Notas

Las pasas, sultanas, orejones, etc. Deben macerarse para que se hidraten y es necesario ese tiempo  (48h) para que queden bien, así que no lo acortéis. Es muy importante que no quede nada de líquido en las frutas, pues esto podría alterar la receta. Si veis que durante el macerado, absorben todo el líquido, quedando secas, podéis añadir un poquito más, tanto de agua como de ron, a vuestro gusto. Removerlas durante ese tiempo para que todas las frutas se hidraten bien.

Yo prefiero la versión sin chocolate, que es la que hago siempre, y para ello, tan solo retiráis los 30g de  cacao en polvo y  los sustituís por harina de trigo de repostería.

El pastel final pesa un quintal. Tened en cuenta que ya casi en frutas nos vamos al kilo.

Si veis que durante la cocción se os tuesta la parte superior del pastel, taparla con trozo de papel de aluminio.

Podéis modificar las frutas a vuestro gusto, sustituyendo, poniendo o quitando como os convenga. Y lo mismo para las especias. 

Espero que os haya gustado el post, y,¡¡¡ nos vemos en el próximo!!!