Salami de chocolate



Yo no sé desde cuándo hago esta receta, pero años por lo menos. Tiro muchísimo de ella, sobre todo cuando necesito deshacerme de varias cosas que están por la despensa y ya nadie se va a comer.

Ahora después de Navidad, por ejemplo. Una bolsa con algunas pasas, unas ciruelas, varios paquetes de galletas con unas poquitas cada uno... en fin, que digo yo que esto pasará también en las mejores familias. Pues si es así, aquí tenéis una muy buena solución para que todo eso se coma y no tener que tirarlo.

Por supuesto, lo que se meta dentro del salami, es al gusto de cada uno, así que yo aquí os dejo tan solo un ejemplo de lo que podéis poner, pero ya os digo que voy variando según los restos que me vaya encontrando. La receta es super fácil y además, no lleva huevo, por si a alguien esto le viene bien. Así que venga,


Vayamos con la receta...



Ingredientes:

300g de chocolate (negro o con leche, al gusto)
90g de nutella
90g de mantequilla
Una pizca de sal


Ingredientes de relleno: 

120g de galletas (variadas)
150g de almendras, pasas, ciruelas pasas y guindas


Preparación:

En un bol ponemos los ingredientes de relleno y partimos las galletas con las manos en trozos no muy grandes. También podemos picar las almendras y las ciruelas en trozos más pequeños si lo deseamos. Reservamos.

Derretimos el chocolate junto con la mantequilla al baño María o en el microondas. Lo haremos lentamente y removiendo cada poco hasta obtener una mezcla sedosa y sin grumos. Retiramos del calor y añadimos la nutella, removiendo muy bien hasta integrarla por completo, y volcamos la crema resultante sobre los ingredientes de relleno que tenemos reservados. Mezclamos con una espátula para que queden bien repartidos.

Ponemos doble capa de papel film en la mesa de trabajo y vertemos la mezcla anterior sobre el centro del papel dando forma de salami y lo envolvemos con el propio papel film, dejándolo tirante para que quede bien apretado. Una vez envuelto apretamos los extremos haciéndolo rodar, como si estuviéramos cerrando un caramelo y hacemos un nudo en cada uno de ellos. Llevamos a la nevera un mínimo de 5 horas o mejor aún durante toda la noche.

Transcurrido el tiempo, desenvolvemos el salami y lo rebozamos en azúcar glas. Podemos enrollarlo con cordel para un efecto más realista. Servir en una tabla y cortar en rodajas.




Notas:

Yo dejé las pasas y ciruelas a hidratar en un poquito de ron el día anterior. Muy recomendable si ponéis este tipo de frutos.

Los ingredientes de relleno, por supuesto, a vuestro gusto. Podéis poner cualquier cosa que os guste e incluso con esta receta, tenéis margen a añadir más cosas (de las que ya lleva) si así lo deseáis.

Sale un salami grandote, así que os recomiendo la mitad de la receta si sois pocos en casa.

Espero que disfrutéis de esta receta y nos vemos en la próxima.

Las galletas de Gael


Todavía hace muy poquito que Gael descubrió las galletas. Desde hace poco más de un mes, él come lo mismo que el resto de la familia, y esto nos ha obligado a reajustar nuestras comidas, bajando la sal, elminando picantes y salsas innecesarias, dejando los fritos... en definitiva, que todos comemos más limpio y sano para que él pueda comer lo mismo que nosotros. Además, tenemos la gran suerte de abastecernos nosotros mismos, y disfrutar del lujo de saborear nuestras propias verduras, huevos caseros, nuestros propios pollos, cerdo, conejo, frutas, en fin, que como en casa, en  ningún sitio.

Lo mismo pasa con las galletas. Prefiero hacérselas yo, que por lo menos sé lo que llevan, libres de colorantes y conservantes, con buenos ingredientes y que además, pasan el mejor control de calidad: el de mamá.

Es en la merienda cuando suele comer una de estas galletas, acompañando a la fruta. La que más gracia le hace es la que tiene el dibujo del león y casi siempre escoge esta de entre todas. A veces se equivoca y opta por otro animal pero se lo queda mirando fijamente y decide que mejor que se la coma mamá, y me la da a mí mientras él va a por la que le gusta.

Son súper fáciles de hacer y los dibujos están hechos con cacao. También podrían hacerse con colorantes, pero para qué pudiendo marcarlos con ingredientes naturales.

Vayamos con la receta...




Ingredientes:

200g de harina de trigo de repostería
100g de mantequilla a temperatura ambiente
70g de azúcar glas
1 yema de huevo

Además:

Plantillas
Cacao puro en polvo Valor


Preparación:
Batimos la mantequilla hasta que se forme una crema. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo. A continuación, la yema, y batimos hasta que esté completamente incorporada en la masa. Agregamos la harina y unimos con las manos la masa resultante hasta formar una bola. Estiramos la masa sobre un  papel de horno, ponemos la plantilla encima y con ayuda de un pincel impregnado de cacao, pintamos nuestro dibujo. Haremos esto sobre toda la superficie de la masa. Llevamos a la nevera hasta que esté completamente fría y cortamos con un cortador redondo nuestras galletas.

Os dejo una foto de este proceso utilizando otra plantilla:


Las metemos en el horno precalentado a 160ºC, calor arriba y abajo y aire, unos 12 minutos o hasta que notemos un ligero color dorado por los bordes (la galleta no debe coger color)
Dejar enfriar sobre una rejilla y servir.




Notas:

Podéis enriquecer la masa con alguna esencia a vuestro gusto y con una pizca de sal.  

El azúcar glas hay que tamizarlo. ¡Siempre! Si no, os encontraréis pelotas de azúcar repartidas por toda la masa. Horrible.

Una vez tengáis la masa lista, yo prefiero ir cogiendo pequeñas porciones de ella para estirarla, en vez de hacerlo con la totalidad de la masa. Es más cómodo trabajar así.

El resultado es una masa riquísima, a pesar de sus pocos ingredientes. Ligeramente crujiente por fuera y blandita por dentro ¡Es de mis preferidas!

A la hora de aplicar el cacao sobre las plantillas, lo haremos a toquecitos en vez de arrastrar el pincel sobre la superficie. Cuantos más toquecitos demos sobre el mismo sitio, más oscuro nos quedará el dibujo. No hacer falta decir que debéis retirar despacio y con cuidado la plantilla.

Con los sobrantes de recortar las galletas hacemos lo mismo. Formamos una bola, la estiramos, la pintamos, enfriamos y recortamos. Así hasta acabarla toda.

Salen bastantes galletas y están estupendas hasta pasada una semana si las guardamos en un bote de cierre hermético. 

Las plantillas las compré en Aliexpress. ¡¡Vaya vicio tengo yo con esto!! Los precios son muy baratos, te lo entregan en casa y además no pagas gastos de envío. No compro nada de importancia aquí, no destacan precisamente por su calidad, pero estas chuminadas... SI!!!!!  Os dejo los enlaces a mis plantillas pero tenéis para todos los gustos:



Espero que disfrutéis de la receta y nos vemos en la próxima!