Tarta trufa de chocolate / Navidad


No sé a vosotros, pero a mí en Navidad me gusta estar en familia, y no solo con esa familia de sangre que nos ha tocado, sino con la familia que nosotros escogemos: los amigos. Es tiempo de muchas reuniones sociales, de comidas y cenas, de tomarse el vermut, de llamadas para felicitarse las fiestas, de abrazos y besos. Reconozco que me gusta mucho la Navidad y no quiero perderme nada por estar cocinando, por eso, este tipo de recetas como la que os traigo hoy, son las que más me gustan.  Recetas fáciles, que se hacen de forma rápida y sencilla y cuyo resultado es espectacular. No por ser una receta fácil tenemos porque renunciar a la presentación o al sabor, se puede tener todo y esta es la prueba de ello. Esta tarta os va a encantar. No solo porque está de escándalo, que lo está y mucho, si no porque no necesita horno, ni gelatina, ni mil cremas, ni nada de nada. Una base de galletas, una crema encima que se hace solo mezclando, y prácticamente ya vamos listos.

He hecho dos en estos días, una versión para adultos, que es la que os presento hoy, y otra para niños. En las notas, al final de la receta os lo explico todo. También he preparado unas trufas que son un auténtico vicio y que coloqué como decoración encima de la tarta, pero podéis poner lo que a vosotros os dé la gana. Como si no ponéis nada, no lo necesita. La tarta es espectacular por ella sola. 






TARTA TRUFA DE CHOCOLATE





Ingredientes para las trufas de chocolate y caramelo (opcional):
50g de azúcar
100ml de nata (35%MG)
40g de mantequilla con sal (en trozos)
200g de chocolate negro (mínimo 55% de cacao)


Ingredientes de la tarta:

Para la base:
200g de galletas (María, digestive, etc.)
70g de mantequilla fundida

Para la mousse de trufa:
500g de chocolate negro (mínimo 55% de cacao)
100g de miel 
100ml de baileys 
600ml de nata (35%MG)
Una pizca de sal

Para la capa superior de chocolate:
80ml de nata
80g de chocolate negro
20g de mantequilla con sal



Preparación:

Forramos un molde desmontable de 23cm de diámetro en los laterales con papel de horno o acetato (mejor este último) Podéis forrarlo también con papel, como si fuera un bastidor, en la base si queréis retirar la tarta del fondo del molde. Yo lo dejé tal cual (en las fotos se ve que va con el fondo del molde) Si utilizáis papel en los laterales, deberéis untar el molde previamente con mantequilla para que este se quede adherido y no se mueva.

Preparamos la base haciendo polvo las galletas y las mezclamos bien con la mantequilla fundida. Igual os parece que va un poquito escaso de mantequilla, pero de verdad que es preferible que la base se deshaga un poco a que quede esa capa dura que no hay forma de cortar (yo por lo menos lo prefiero) Extendemos las galletas por todo el fondo del molde, lo haremos haciendo un poquito de presión sobre ellas para dejar una capa firme y nivelada. Nos ayudamos del reverso de una cuchara o del culo de un vaso para ello. Una vez puestas las galletas, reservamos el molde en la nevera mientras proseguimos con la receta.

Para preparar la mousse de trufa, troceamos el chocolate y lo ponemos en un recipiente apto para el microondas. Añadimos la miel, el baileys y la sal. Introducimos al horno en tandas de 30 segundos, removiendo bien entre medias, hasta que el chocolate esté casi fundido. Removemos bien para que los trozos que quedan terminen de deshacerse con el calor residual. Reservamos hasta que el chocolate esté frío pero siga derretido.

Una vez el chocolate frío, montamos la nata hasta que esté firme y unimos ambas cosas (chocolate y nata) con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea. Vertemos la mezcla sobre la base de galletas. Nivelamos la superficie con una espátula y llevamos a la nevera para que endurezca (unas 3-4 horas)

Pasado el tiempo (comprobamos que la superficie de la tarta está firme tocando con el dedo) preparamos la capa superior troceando el chocolate y lo reservamos. Calentamos la nata hasta ebullición (podemos hacerlo en el microondas) y la vertemos sobre el chocolate. Añadimos la mantequilla y dejamos reposar un minuto y a continuación mezclamos muy bien hasta obtener una mezcla brillante y homogénea. Dejamos que pierda totalmente el calor y ponemos esta mezcla encima de la mousse. Movemos el molde girándolo para que se reparta bien por toda la superficie. Devolvemos de nuevo a la nevera hasta que esta capa endurezca.

Desmoldamos la tarta y ya la tenemos lista, ahora podemos decorar o no la parte superior. A lo mejor en vuestras cajas de aguinaldo (los que tengáis) os vienen ya trufas o bombones o cualquier otra cosa que se preste para la decoración, o a vosotros se os ocurre otra cosa más de vuestro agrado pero, de verdad, las trufas que os voy a poner a continuación son de lo mejorcito que he probado en lo que a chocolate se refiere. No cuesta nada hacerlas, son muy sencillas de realizar y son además, un magnífico regalo si las envolvemos bien. Aunque no hagáis la tarta, o aunque decidáis decorar con otra cosa, hacerlas porque valen realmente la pena y lucirán un montón ante vuestros invitados.

Para preparar las trufas, troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol. 
Calentamos la nata hasta casi ebullición y reservamos.
Ponemos un cazo a fuego medio con el azúcar y dejamos que se funda hasta obtener un caramelo. Retiramos del calor y añadimos la mantequilla y la nata en un chorro fino (esto lo haremos con muchísimo cuidado pues subirá mucho y podemos quemarnos) Devolvemos la mezlca al fuego y removemos continuamente hasta que todos los ingredientes estén bien integrados (unos pocos segundos). Vertemos la mezcla sobre el chocolate y removemos continuamente hasta que se funda por completo. Con ayuda de una cuchara, rellenamos moldes para bombones con esta mezcla. Damos unos golpes secos contra la superficie de trabajo para eliminar las posibles burbujas de aire y una vez alcanzada la temperatura ambiente, las llevamos al congelador hasta que estén bien firmes, momento en el que ya las podremos desmoldar y utilizar para decorar. (Dejar a temperatura ambiente para degustarlas.)



Notas:
  • El acetato es una lámina plástica que se encuentra con facilidad en las librerías
  • Podéis poner la miel sin miedo. No se nota para nada su sabor y suaviza el del chocolate.
  • Si queremos hacer la tarta para que la puedan consumir niños, sustituimos el baileys por leche con un par de cucharadas de azúcar moreno.
  • Importante que el chocolate esté frío a la hora de mezclarlo con la nata, sino se cortará la mezcla. No hay truco en esto, solo es cuestión de esperar a que pierda el calor y ya está.
  • Esta tarta podemos hacerla YA y tenerla congelada. Con trufas y todo. El día la sacamos y reservamos en la nevera hasta el momento de servir.
  • Las trufas de chocolate y caramelo, son algo más densas que las trufas tradicionales y menos que los bombones, digamos que son el término medio entre una cosa y la otra. ¡Vamos, que lo he clavado!😂 
  • ¡Espero que disfrutéis de la receta y nos vemos en la próxima!

Galletas de almendra / Navidad



Por medio del presente, se les informa que a partir del día de hoy, estaremos ausentes tomando un muy buen merecido descanso, para regresar con ustedes el 7 de enero de 2017.
Les deseamos Felices Fiestas, deseando para ustedes y sus familias lo mejor para el próximo Año 2017.

Atentamente: La lechuga, el pan integral, la verdura, la fruta, la leche desnatada, el pescado, el pepino, el apio, la col y el yogur.

PD: En nuestra ausencia, los atenderán con el mismo gusto de siempre, el solomillo, los langostinos, el pan francés, la mantequilla, las salsas, el pavo, la pierna de cordero, el puré, las galletitas, los turrones, las truchas, los polvorones y por supuesto, algún que otro traguito de vino, de cerveza, de anís del mono, de champagne, licores varios, ron, gin tonic...

Damos comienzo a la Operación Polvorón. 😂

Gracias por su atención y ¡FELIZ NAVIDAD!

Espero que os haya gustado mi mensaje de bienvenida a la Navidad. Me lo enviaron por whatsapp y me pareció una verdad tan verdadera que decidí compartirlo con vosotros.

No soy mucho de postres navideños, si os digo la verdad. No me atraen demasiado esas fuentes que lucen en las mesas, llenas de diferentes turrones, mazapanes, polvorones y demás postres varios tan representativos de estas fechas. A mí en Navidad, me plantas un buen arroz con leche y me tienes dando saltos un buen rato. ¡No me puede gustar más oye!

En cambio estas galletas son, sooooon, no sé cómo decíroslo. Absolutamente deliciosas, rústicas y preciosas, no digáis que no. Me encantan los postres que parecen salidos de la edad media (así hacen juego con la silla 😜) En serio, esta receta es para tener muy en cuenta. Yo duplicaré las cantidades llegado el momento para hacer una buena bandeja de ellas, porque sé, estoy segura, de que no quedarán ni las migas.



Galletas de almendra
(Adaptada de i-Recetas)


Ingredientes para la masa:

90g de harina de almendra o almendra molida
90g de harina de trigo de repostería
75g de azúcar glas tamizado
80g de aceite de oliva suave (no da sabor)
Media cucharadita de levadura química o impulsor
Media cucharadita de bicarbonato de sodio
Ralladura de medio limón
Media cucharadita de canela
Una pizca de sal

Además:
Almendras enteras con o sin piel
Una yema de huevo para pincelar
Guindas para decorar

Preparación:

Precalentamos el horno a 180ºC (sin aire) 160ºC (con aire)

Preparamos una bandeja de horno y la forramos con papel vegetal.

Unimos todos los ingredientes de la masa (excepto el aceite) y los mezclamos bien (esto podemos hacerlo con un tenedor o con unas varillas de mano) Añadimos el aceite y mezclamos bien con las manos hasta formar una masa bien unida. Dividimos la masa en pequeñas porciones de 8 o 10g y les damos forma de bola. Las colocamos en la bandeja del horno forrada con papel vegetal, unidas de tres en tres. Las pintamos con la yema de huevo batida (podemos ponerle a la yema un poquito de leche si os cuesta extenderla) Colocamos en el centro de cada bola una almendra entera (con la parte más puntiaguda hacía el centro o hacía el exterior, pero fijaros que lleven el mismo sentido) Al mismo tiempo que colocamos la almendra, aplastamos las bolas de masa con ellas hasta que la almendra quede encajada en la masa. Colocamos por último, un trocito de guinda en el centro para dar color.

Introducimos en el horno durante 15 minutos o hasta que veamos que doran y se agrietan.

Las retiramos del horno y con una espátula las colocamos sobre una rejilla para que terminen de enfriarse (cuidado al manipularlas en caliente pues están blandas) Servir.



Notas:

Con estas cantidades os saldrán unas 14 galletas.

Lo ideal es dejarlas reposar bien tapadas hasta el día siguiente que es cuando están más buenas porque mejora mucho su sabor.

No las tostar demasiado para que no queden duras. En mi horno son 15 minutos exactos de horneado pero puede variar de un horno a otro.

No hace falta decir que cuánto mejor sea la almendra, más ricas serán las galletas. 

¡Espero que os haya gustado la receta y nos vemos en la próxima!